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Atraca en Mallorca un barco utilizado como prisión en la “guerra contra el terror”

David Hicks. Fue recluido en el USS Bataan en 2002, antes de su traslado a Guantánamo © Particular

Madrid.- Amnistía Internacional ha mostrado su preocupación por la presencia en el Puerto de Palma de Mallorca -en el Dique del Oeste- del buque de la Marina de Estados Unidos USS Bataan, que ha sido identificado como uno de los “barcos prisión” para la detención e interrogatorios ilegales de personas en el contexto de las medidas anti-terroristas de la anterior administración en EEUU.

En este buque estuvieron recluidas de forma ilegal al menos nueve personas a principios de 2002, aunque podrían ser muchos más los detenidos que estuvieron en este “barco prisión”. Entre los detenidos estaba Ibn al-Shaykh al-Libi, ciudadano libio que constó como “desaparecido” durante muchos años y que murió en extrañas circunstancias bajo custodia de las autoridades libias. También el australiano David Hicks, ex detenido de Guantánamo, fue recluido en el USS Bataan, procedente de otro buque, el 3 de enero de 2002, antes de su llegada a la base de Guantánamo.

Ante esta situación:

  • El Gobierno español tiene que aclarar cuál es la actividad de este barco y por qué se encuentra en aguas españolas. Amnistía Internacional insiste en el hecho de que un barco con este historial no puede fondear en aguas españolas sin que se conozcan sus actividades y sin disponer información de sus tripulantes y personas que hay en su interior.
  • Además, el Gobierno debe, no sólo informar sobre la estancia de este buque en Palma de Mallorca, sino esclarecer si más buques de EEUU relacionados con las llamadas “prisiones flotantes” han fondeado en aguas españolas. Esta información ha de ser pública y si hay indicios de que estos barcos han transportado detenidos de forma ilegal, la información debe ser entregada al juez de la Audiencia Nacional que investiga las escalas de aviones secretos de la CIA y el uso de bases militares españoles para el supuesto trasladado ilegal de detenidos a Guantánamo.
  • Amnistía Internacional sigue denunciando que el Gobierno español no ha tomado medidas eficaces de control y prevención para impedir que aeropuertos, bases militares y puertos españoles puedan ser usados nuevamente para actividades ilegales como detenciones secretas, entregas extraordinarias y otras prácticas violatorias de los derechos humanos.

 

Por otro lado, Amnistía Internacional insta al Gobierno de Estados Unidos a aclarar las actividades actualesde éste y otros buques estadounidenses que han sido vinculados a las llamadas “ prisiones flotantes”. La organización ha expresado su preocupación por el hecho de que Estados Unidos siga reservándose el derecho a utilizar las entregas extraordinarias y permitir que la CIA mantenga recluidas a personas durante periodos breves y transitorios sin dejar claro el marco jurídico que rige esas detenciones. Esta circunstancia supone un motivo más para investigar las actividades del buque USS Bataan.

Información adicional sobre el caso de Ibn Al-Sheikh Al-Libi
Entre las personas que permanecieron en este buque estaba Ali Abdul-Hamid al-Fakhiri, más conocido como Ibn al-Shaykh al-Libi, ciudadano libio, detenido en noviembre de 2001 en Kohat, Pakistán, por agentes paquistaníes.

Se alegaba que al-Fakhiri era miembro del Grupo de Combate Islámico de Libia y había sido dirigente del campo de entrenamiento Al Khaldan de Afganistán entre 1995 y el 2000. Al poco de su detención, al-Fakhiri se encontraba ya bajo custodia estadounidense en Kandahar, Afganistán, y según informes quedó bajo el control de la CIA en enero de 2002. Según indican los informes, el 9 de enero de 2002 al-Fakhiri ya estaba a bordo del navío estadounidense USS Bataan y fue trasladado a Egipto posteriormente ese mismo mes.

Al-Fakhiri podría haber estado recluido en otro país antes de ser enviado en 2003 a un centro de detención secreto de Estados Unidos en Afganistán. Según parece, al-Fakhiri fue trasladado de Afganistán a un centro de detención estadounidense a finales de 2003 y seguidamente a Libia a finales de 2005 o principios de 2006. Posteriormente se supo que al-Fakhiri se encontraba recluido en régimen de aislamiento en Trípoli (Libia).

Según información de la organización de derechos humanos Reprieve, Ibn al-Shaykh al-Libi murió en extrañas circunstancias bajo custodia de las autoridades libias.