Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Armas letales que se desvanecen “sin rastro”

Hay más probabilidades de que se pueda rastrear una maleta o un tomate transgénico que unas armas letales, según denuncia hoy la campaña Armas bajo Control en un nuevo informe titulado El rastreo de un comercio letal. Marcado y rastreo de armas y municiones: una pieza fundamental para el control del comercio de armas.

 

La ausencia de un sistema mundial para rastrear las armas pequeñas y la munición supone que no puede hacerse responsables a los países exportadores de que sus armas lleguen a autores de abusos contra los derechos humanos, a criminales de guerra y a países donde se hipoteca el desarrollo de las comunidades y se perpetúan conflictos.

 

El informe de la campaña Armas bajo Control –impulsada por Amnistía Internacional, Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España) y la Red Internacional de Acción contra las Armas Ligeras (IANSA)– muestra que, aunque las armas y la munición suelen llevar números de serie básicos, no existe un sistema mundial de registro de esta información en las ventas de armas. Esto hace que esos números de serie sean inútiles para rastrear y encontrar cargamentos ilegales de armas.

 

Los países que venden armas ilegalmente pueden sencillamente alegar que ignoran cómo han terminado las armas en manos de asesinos.

 

El informe de la campaña Armas bajo Control se publica al tiempo que da comienzo en Nueva York hoy, 24 de enero, la conferencia de las Naciones Unidas sobre marcado y rastreo de armas. El informe insta a la ONU a adoptar inmediatamente un sistema legalmente vinculante de marcado y rastreo de armas pequeñas y ligeras y munición.

 

“Es indignante que tengamos más probabilidades de rastrear un tomate transgénico o una maleta que un AK47 o un lanzacohetes. Una maleta perdida puede rastrearse de San Francisco a Sierra Leona en cuestión de horas, y sin embargo todos los días desaparecen armas mortales sin dejar rastro”, ha manifestado Ignasi Carreras, director general de Intermón Oxfam.

 

La resistencia de los gobiernos a un sistema mundial para rastrear transferencias de armas hace que sea casi imposible llevar adelante procesamientos individuales o hacer que los gobiernos rindan cuentas por ventas ilegales de armas y por rupturas de los embargos de armas impuestos por la ONU.

 

Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España, ha declarado: “El comercio ilícito de armas alimenta los abusos contra los derechos humanos en una escala masiva. Cada año miles de personas son asesinadas, torturadas, violadas y atacadas con armas que no pueden ser rastreadas. Millones más se ven privadas del derecho a un nivel de vida adecuado, a servicios de salud y a la educación porque se desvían fondos para comprar armas ilegales. Ya es hora de que el mundo cuente con una manera de identificar claramente a quienes están detrás de este cínico y mortal comercio y llevarlos ante la justicia”.

 

Un sistema de rastreo permitiría combatir el uso indebido de armas al permitir que se realice un seguimiento de dichas armas desde el momento de su fabricación hasta su llegada al usuario final. Ayudaría a identificar a los intermediarios que violan las leyes nacionales o internacionales, a hacer respetar los embargos de armas y, en última instancia, a salvar vidas.

 

En la reciente matanza de Gatumba, en Burundi, en la que murieron 150 personas, los cartuchos recuperados mostraban que la munición utilizada en el ataque estaba fabricada en China, Bulgaria y Serbia. Sin embargo, la falta de un mecanismo de rastreo hizo que fuera imposible demostrar cómo había llegado hasta allí. Si hubiera existido un mecanismo de rastreo, quienes vendieron la munición a los asesinos podrían haber sido obligados a rendir cuentas, y podrían haberse impedido futuros suministros.

 

Ya existen sistemas internacionales de rastreo para algunos productos, como los alimentos genéticamente modificados, que pueden ser rastreados desde su producción hasta las estanterías de los supermercados para garantizar un control de calidad. También las maletas pueden ser rastreadas fácilmente mediante sistemas informáticos internacionales por los aeropuertos de todo el mundo.

 

Rebecca Peters, directora de IANSA, ha manifestado: “Cada año se fabrican ocho millones de armas nuevas, y se cometen innumerables crímenes y atrocidades contra civiles del mundo entero. Sin embargo, sin un sistema mundial que demuestre el origen de las armas, hay muy pocas posibilidades de procesar a los autores de delitos violentos”.

 

La campaña Armas bajo Control considera que un sistema mundial de marcado y rastreo de armas es un paso fundamental para mejorar la normativa sobre comercio de armas. Un sistema exhaustivo requiere la adopción de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas y de una convención para controlar las actividades de los intermediarios. Cientos de miles de personas de todo el mundo y varios gobiernos han respaldado ya la campaña.