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Amnistía Internacional pide que se detengan los ataques letales contra manifestantes

Esta es la segunda vez en tres semanas que manifestantes han muerto en ataques nocturnos en Sana'a. © Demotix / Giulio Petrocco

Londres.- Las autoridades yemeníes deben poner fin a los asaltos nocturnos letales y a los demás ataques contra manifestantes, ha declarado hoy Amnistía Internacional, después de que la pasada madrugada un manifestante perdiera la vida y unos 100 resultaran heridos en la capital, Saná.


Según los medios de comunicación, las fuerzas de seguridad utilizaron munición real y gas lacrimógeno contra los manifestantes acampados frente a la Universidad de Saná. Los manifestantes exigen que se ponga fin a los 32 años de gobierno del presidente Ali Abdullah Saleh.

 

Esta es la segunda vez en tres semanas que los asaltos realizados por las fuerzas de seguridad a altas horas de la noche en la capital causan la muerte de manifestantes”, ha declarado Philip Luther, director adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

 

Estas inquietantes y torpes tácticas empleadas con efectos letales contra los manifestantes deben acabar de inmediato. Hay que permitir que las personas se reúnan y protesten pacíficamente.

 

Según los informes, ya han muerto en Yemen unas 30 personas durante los disturbios que comenzaron a principios de mes y que continúan desarrollándose en el país. Los manifestantes reclaman la reforma del gobierno y que se ponga fin a la corrupción y a la falta de empleo.

 

El tiroteo de ayer se produjo después de que se recibieran informes sobre un motín de los reclusos de la Prisión Central de la capital. Los informes indican que los internos pedían la expulsión del director de la cárcel y un nuevo gobierno. Al menos dos presos perdieron la vida y 60 personas resultaron heridas.

 

Ayer también hubo protestas en la ciudad meridional de Aden y en la localidad de ‘Ataq, al sudeste de Saná.

 

En la región central de Ibb, decenas de miles de personas tomaron la calle para reclamar medidas en relación con el ataque del  pasado domingo contra un campamento de protesta a manos de manifestantes progubernamentales en el que, según informes, murió una persona y resultaron heridas varias decenas.

 

Los informes indican asimismo que el 4 de marzo los soldados yemeníes abrieron fuego contra los manifestantes en la localidad septentrional de Harf Sufyan. Según la información recibida por Amnistía Internacional, los manifestantes estaban saliendo de la zona de protesta en automóviles cuando los soldados de un puesto militar abrieron fuego causando la muerte de dos hombres que viajaban en el mismo vehículo y heridas a varias personas más. El Ministerio de Defensa yemení ha negado que los militares abrieran fuego contra los manifestantes.

 

En el anterior asalto producido de madrugada en Saná, el 22 de febrero, las fuerzas de seguridad, auxiliadas por hombres calificados de “matones” por los testigos, atacaron a un grupo de personas que había establecido un campamento de protesta frente a la universidad y mataron a tiros a dos manifestantes.

 

Yemen es uno de los países de Oriente Medio y el Norte de África donde se vienen produciendo disturbios crecientes desde que estallaron las protestas masivas de Egipto y Túnez.