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Amnistía Internacional pide que el presidente de la República quede en libertad y que se respeten las libertades fundamentales

Londres-. Amnistía Internacional pide que el presidente de la República, Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi, detenido desde que el ejército tomó el poder el 6 de agosto de 2008, quede en libertad de forma inmediata e incondicional. El presidente está recluido sin cargos en el palacio presidencial (Palais des Congrès) de la capital, Nuakchot, y su familia no puede visitarlo.

La organización pide también que se respeten las libertades fundamentales, particularmente la libertad de expresión y de reunión, garantizadas por los tratados y normas internacionales en las que Mauritania es  Estado Parte y por la Constitución del país.

Desde el golpe de Estado, varias manifestaciones pacíficas organizadas por los partidarios del jefe del Estado han sido disueltas por las fuerzas de seguridad, que han empleado gas lacrimógeno contra los manifestantes. El 8 de agosto de 2008, las personas que trataban de asistir a una conferencia de prensa organizada en Nuakchot por el Frente Nacional para la Defensa de la Democracia, coalición de partidos políticos que condenan el golpe militar, fueron golpeadas por la policía con porras y con los puños.

Información complementaria
El 6 de agosto de 2008, un grupo de oficiales del ejército derrocó al gobierno de Mauritania, en el poder desde las elecciones presidenciales de marzo de 2007. El presidente Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi, el primer ministro Yahya Ould Ahmed Waghf, el ministro del Interior Mohamed Ould R’zeizim y otros dos altos cargos fueron detenidos. Todos ellos quedaron en libertad el 11 de agosto de 2008, excepto el jefe del Estado.

El general Mohamed Ould Abdel Aziz, cabecilla del golpe, creó un Consejo de Estado Mayor, compuesto por 11 miembros de las fuerzas armadas, que se ha comprometido a organizar elecciones libres y transparentes “en el plazo más breve posible”.

La comunidad internacional ha pedido la puesta en libertad del jefe del Estado y la vuelta al orden constitucional. Varios países, entre los que figura Francia y Estados Unidos, han congelado su ayuda no humanitaria a Mauritania, y la Unión Africana ha suspendido la pertenencia del país a la organización.

Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi ganó las elecciones presidenciales en marzo de 2007. Estas elecciones representaron la etapa final del proceso de restauración del gobierno civil en un país dirigido por los militares desde el derrocamiento de Maaouiya Ould Sid Ahmed Taya por un golpe de Estado sin derramamiento de sangre, en agosto de 2005.