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Amnistía Internacional pide al gobierno que las fuerzas de seguridad no utilicen pistolas paralizantes de electrochoque

Madrid/Londres.- Amnistía Internacional denuncia que miembros de las fuerzas de seguridad españolas estarían utilizando pistolas Taser en algunas de sus intervenciones. Concretamente, estas armas estarían siendo utilizadas en las Islas Canarias, según informa la Revista Profesional “Policías de Canarias”. Además, la organización sospecha que estas armas podrían estar siendo utilizadas en otras localidades como Espartinas, en el Aljarafe sevillano o Alcalá de Xivert, en Castellón, así como por la Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil.

 

Amnistía Internacional se ha dirigido por carta al Ministro del Interior para alertar sobre los motivos de preocupación en relación con los derechos humanos que suscita el uso de estas pistolas y para conocer el alcance de su distribución y uso en España. Las armas Taser son armas de electrochoque que se presentan como una alternativa al uso de armas de fuego o letales, disminuyendo el riesgo de muerte y de heridas. Sin embargo,  estas pistolas paralizantes tienen la capacidad de infligir dolor severo mediante las descarga de 50.000 voltios al cuerpo con sólo apretar un botón y sin dejar marcas relevantes, lo que las convierte en un instrumento muy peligroso de tortura y malos tratos.

 

Los casos documentados por Amnistía Internacional sobre el uso de las armas Taser en países como Estados Unidos o Canadá demuestran que estas armas no se utilizan como último recurso y de manera proporcionada, sino que normalmente se utilizan como opción de fuerza habitual contra personas que no representan una amenaza para sí mismas o para terceros.

 

Numerosos documentos sobre el uso de las armas Taser por policías demuestran que las armas Taser se utilizan de forma abusiva contra personas que ya están bajo custodia y a las que se somete a múltiples descargas. No existen, además, estudios rigurosos sobre los efectos sobre la salud de las personas que produce la aplicación de la nueva generación de armas Taser. En estos casos, el uso de armas de electro-shock viola los tratados internacionales como la Convención contra la Tortura y el Pacto Internacional sobre Derechos Políticos y Civiles que prohíben la tortura o cualquier trato inhumano o degradante, suscritos por España así como los Principios Básicos del uso de la fuerza y armas por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley auspiciados por Naciones Unidas.

 

Empresa española importadora

Desde septiembre de 2003 la empresa catalana Andreu Soler i Associats está autorizada para la importación para España y Andorra de Armas Taser, y en el mes de diciembre de ese mismo año recibió la aprobación para la importación de este tipo de armas por parte de la Intervención Central de Armas de la Guardia Civil, cuyo único destino fijado son los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

 

Según el documento de la Intervención Central de Armas de la Guardia Civil se autoriza a la empresa, Andreu Soler, a la comercialización de las armas, con el único requisito de que sean destinadas exclusivamente a la exportación o uso de las mismas por parte de “los organismos o entidades de los que dependan los funcionarios o el personal de seguridad en cuyos reglamentos o normas de actuación esté prevista su utilización”, según lo incluido en el artículo 6.2 del Reglamento de Armas.

 

Recomendaciones al Gobierno español

En su carta al Ministro del Interior, Amnistía Internacional insta al Gobierno español a que suspenda el uso y transferencia de estas armas hasta que no se realice una investigación independiente, seria y rigurosa sobre los efectos que provoca su utilización.

 

Mientras esta suspensión se produce, la organización solicita al Gobierno información sobre las garantías de derechos humanos en la regulación del uso de pistolas Taser en España. Además, a pesar de que su comercialización se inició en 2003 no existe apenas información pública al respecto, ni sobre su uso, ni sus consecuencias.

 

Información General

Amnistía Internacional incluye en sus informes, presentados el pasado 30 de noviembre, que más de 70 personas han muerto en EE.UU y Canadá después de haber recibido la descarga eléctrica de pistolas Taser. Los expertos coinciden en señalar que la descarga de una pistola Taser puede agravar ciertas condiciones físicas y provocar la muerte, por ejemplo, en personas que padecen enfermedades cardíacas o quienes estén bajo la influencia de drogas al recibir los electrochoques.

 

“Las pistolas Taser han sido utilizadas por agentes de policía contra escolares indisciplinados, personas desarmadas que tenían perturbadas las facultades mentales o estaban drogadas, sospechosos que huían del lugar en que se había cometido un delito menor e individuos que discutían con la policía o que no cumplían inmediatamente órdenes”, señala en los informes presentados en EEUU y Canadá.

 

El informe de la organización sobre el uso de pistolas Taser en Estados Unidos también menciona varios casos de padres acusados de malos tratos a menores por utilizar armas paralizantes de electrochoque para castigar a sus hijos. Según los informes, estas armas también se utilizan para cometer delitos o como instrumentos de tortura o abuso, por ejemplo, de mujeres por parte de parejas o ex parejas abusivas. Además de cárceles y departamentos de policía, el ejército de los Estados Unidos ha adquirido las pistolas Taser y se han utilizado en los aviones que transportan prisioneros a Guantánamo en Cuba y en, por lo menos, una de las unidades de la Policía Militar de Irak, acusada de graves abusos en la cárcel de Abu Ghraib.