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Amnistía Internacional lanza una campaña para que los y las runners “donen” sus kilómetros y exijan justicia para Julián Carrillo

El defensor de derechos humanos, Julián Carrillo © Amnesty International/Marianne Bertrand

  • El medioambientalista mexicano fue asesinado el pasado mes de octubre por su defensa de los bosques frente a grupos criminales y terratenientes en la sierra Tarahumara (Chihuahua)
  • Corredores y deportistas como Martín Fiz, campeón de Europa y del Mundo de Maratón; Aritz Aduriz, futbolista internacional del Athletic Club de Bilbao o Fernando Riaño, campeón del mundo de duatlón para ciegos ya se han sumado a la campaña
  • El reto es cubrir los 10.000 kms que separan Madrid de Chihuahua

Madrid.- Amnistía Internacional ha lanzado la campaña #CorroXJulián, una iniciativa para “recaudar” kilómetros con la que pretende llamar la atención y exigir justicia para Julián Carrillo, defensor indígena asesinado el pasado 24 de octubre de 2018 por haber denunciado públicamente la tala y la minería por parte de terratenientes en sus tierras ancestrales, así como la violencia por parte de grupos criminales armados contra su comunidad, Coloradas de la Virgen, Chihuahua, México.

Amnistía Internacional ha creado una web donde las y los runners, o las personas que hagan recorridos caminando, pueden inscribirse y anotar los kilómetros que han hecho para sumarlos a esta muestra de solidaridad con Julián, líder rarámuri. El pueblo rarámuri es conocido por correr largas distancias llevando como calzado unos huaraches o sandalias planas, y por eso Amnistía Internacional ha creado este contador global que tiene por objetivo cubrir los 10.000 kilómetros, que es la distancia que separa Madrid de Chihuahua. Con todas las fotos de las personas que se sumen a la campaña, Amnistía Internacional elaborará un dossier que enviará a autoridades del estado de Chihuahua con copia a medios de comunicación locales instándoles a que se haga justicia para Julián.

Cuando se cumplen siete meses del asesinato del líder rarámuri, y a pesar de que dos personas han sido detenidas, sigue sin conocerse a los verdaderos autores intelectuales del acto. “El asesinato de Julián fue una tragedia anunciada. Las amenazas sufridas y hasta el incendio de su casa como consecuencia de su defensa de la tierra son, desgraciadamente, solo unos ejemplos del peligro que corría su vida. Otras cinco personas de su familia, incluido su hijo, también fueron asesinadas, así como muchos otros líderes indígenas de la región”, asegura Olatz Cacho, responsable del trabajo sobre México en Amnistía Internacional España. Según la organización Front Line Defenders, 321 defensores y defensoras fueron asesinados en 2018 en todo el mundo, la gran mayoría de ellas por participar en labores relacionadas con asuntos indígenas y ambientales. México representó el 15% de estas personas, siendo el segundo país en número de asesinatos.

Amnistía Internacional exige que se lleve a cabo una investigación independiente y exhaustiva para procesar a todas las personas implicadas en el asesinato de Julián Carrillo. Además, recuerda a las autoridades mexicanas que es necesario que se adopten e implementen medidas de protección para las Coloradas de la Virgen, en Chihuahua, de manera que las personas defensoras de derechos humanos pueden defender sus tierras ancestrales sin miedo a sufrir represalias.