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18 de diciembre Día internacional de los Trabajadores Migrantes

Amnistía Internacional denuncia la discriminación y los abusos que padecen los migrantes en todo el mundo

La organización reclama al gobierno español un Plan Estatal contra el Racismo

Madrid.- La víspera del Día Internacional de los Trabajadores Migrantes, Amnistía Internacional hace un llamamiento a las autoridades públicas para recordar que estos trabajadores no son simple mano de obra: son personas con derechos humanos. “A pesar de esta obviedad, la realidad cotidiana de muchos migrantes es desoladora. En numerosas ocasiones sufren discriminación y abusos cuando abandonan sus lugares de origen, en las fronteras o en la sociedad a la que llegan, como ocurre en España”, asegura Esteban Beltrán, director de la Sección Española de Amnistía Internacional.

La actual normativa de Extranjería en España no garantiza la protección de todas aquellas personas que migran ante posibles violaciones y abusos contra sus derechos humanos.

“Estos derechos son un patrimonio inalienable de todas las personas y así lo establecen multitud de tratados internacionales, por lo tanto es necesario que el gobierno español ponga en marcha una política que garantice que los derechos humanos de todas las personas migrantes se protegen, sin distinción por su situación administrativa, y que evite actuaciones que engendren discriminación, racismo o xenofobia contra ellas, muchas de ellas consecuencia –directa o indirectamente- de las políticas restrictivas de control de la inmigración”, continúa Esteban Beltrán. 

Peticiones al Gobierno español

El Estado español debe firmar y ratificar la Convención sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migrantes y de sus familiares de la ONU, que entró en vigor el pasado 1 de julio de 2003. Amnistía Internacional ha reiterado en numerosas ocasiones a los países de la Unión Europea una petición para que se adhieran a esta Convención, ya que es un instrumento valioso para prevenir y eliminar los abusos que sufren las personas migrantes, tanto regulares como irregulares, y fija unas normas internacionales para un trato justo y sin abusos para todos ellos.

También en este día, la organización pide una vez más al gobierno español que adopte un Plan Integral y Estatal de Lucha contra todo tipo de racismo y xenofobia. Amnistía Internacional ha denunciado con insistencia el incremento de declaraciones y actitudes racistas y xenófobas en todos los ámbitos de la sociedad, no solamente por particulares sino también por autoridades y personajes públicos de relevancia como políticos y personas del mundo del deporte, casos de discriminación étnica o racial que han incluido ejemplos de malos tratos o agresiones graves.

“Frente a estas situación, no hay una clara y contundente respuesta por parte del gobierno español. Amnistía Internacional considera que este plan debe tener un carácter integral e incluir medidas efectivas de carácter político, social, de índole educativo, y de sensibilización, también con los medios de difusión para luchar contra actos y actitudes que engendren conductas xenófobas y manifestaciones de rechazo hacia los inmigrantes, para eliminar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia en el lugar de trabajo, en su acceso a la sanidad, educación, la justicia, las prestaciones sociales, la vivienda, a locales de entretenimiento, etcétera. Deben incluirse medidas efectivas que frenen el aumento de casos de tortura y malos tratos de índole racista por parte de los agentes del Estado. Igualmente el gobierno debe adoptar y hacer cumplir normas eficaces para proteger los derechos de las mujeres migrantes, especialmente aquellas en situación irregular o de riesgo”, asegura Esteban Beltrán.

Información General

Mañana, 18 de diciembre se celebra el Día Internacional del Trabajador Migrante, fecha en la que la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y de sus familiares en 1990.

Según estima la Organización Internacional del Trabajo de Naciones Unidas, en el mundo hay más de 86 millones de personas que trabajan fuera de su país. Los trabajadores migrantes no son sólo  aquellos que han abandonado voluntariamente sus países en busca de una mejor oportunidad económica, sino también aquellos que han tenido que marcharse para trabajar fuera de sus fronteras porque peligraba su vida o las de sus familiares.

Individuos y sociedades se han movido siempre en búsqueda de protección y de mejores condiciones sociales, económicas o culturales, esto es de una vida más digna.