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Amnistía Internacional condena el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía

Amnistía Internacional ha condenado hoy, 18 de enero, el uso temerario y excesivo de la fuerza por parte de la policía keniana, tras conocerse informes sobre el homicidio a manos de la policía de al menos 12 personas, entre ellas un niño de 13 años, durante las protestas convocadas por el opositor Movimiento Democrático Naranja.

 

“Reconocemos que la policía de Kenia intenta contener lo que en algunos casos han sido episodios de protestas violentas en Kenia. Sin embargo, al disparar con fuego real contra las multitudes, la policía ha excedido con mucho lo que es un uso de la fuerza aceptable. Nada justifica el hecho de disparar con fuego real contra una multitud”, ha dicho Erwin van der Borght, director del Programa Regional para África de Amnistía Internacional.

 

Una emisora de televisión local grabó el momento en el que un manifestante desarmado en Kisumu fue tiroteado a bocajarro por un policía keniano, quien después lo pateó cuando yacía herido en el suelo. Según los informes, el hombre murió después a causa de la herida de bala.

 

Hay informes de otros incidentes en los que la policía disparó  contra manifestantes y viandantes al intentar impedir que los residentes de Kibera, asentamiento informal de Nairobi, se desplazaran hasta el centro de la ciudad para unirse a la concentración masiva de protesta convocada por la oposición. Kibera, donde viven muchos de los partidarios del partido opositor, ha sido escenario de considerables actos de violencia post electoral.

 

“El gobierno debe dar inmediatamente instrucciones claras a la policía para que cese este uso excesivo de la fuerza, llevar a cabo una investigación independiente e imparcial sobre los homicidios policiales y emprender acciones judiciales contra cualquier agente que haya hecho uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes”, ha dicho van der Borght.

 

A Amnistía Internacional le preocupan también los informes del hostigamiento de los periodistas que cubrían las protestas y la respuesta de la policía, y de la detención de activistas de derechos humanos que protestaban por el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad kenianas.

 

”El gobierno de Kenia debe respetar el derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica en todo el país”, ha dicho van der Borght. “Sólo mediante el respeto de los derechos humanos podrá el país resolver la crisis política que ahora atraviesa”.

 

 

Información complementaria
Según los informes, desde el 30 de diciembre de 2007 más de 600 personas han muerto y miles han resultado heridas durante la violencia que estalló tras el anuncio de los polémicos resultados electorales. Más de 250.000 personas han sido víctimas de desplazamiento interno.

 

Según el Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, ambos de la ONU, la policía puede utilizar la fuerza sólo cuando es estrictamente necesario y en la medida exigida por el ejercicio de sus funciones. No deben emplearse armas de fuego salvo en defensa de otras personas en caso de peligro inminente de muerte o lesiones graves, o con el propósito de evitar la comisión de un delito particularmente grave que entrañe una grave amenaza para la vida, y sólo cuando resulten insuficientes medidas menos extremas. Sólo se podrá hacer uso intencional de armas letales cuando sea estrictamente inevitable para proteger una vida.

 

Declaraciones anteriores: Kenia: Amnistía Internacional, preocupada por los homicidios a manos de la policía durante las protestas electorales, publicado el 31 de diciembre de 2007, y Kenia: Amnistía Internacional condena los homicidios en la oleada de violencia tras las elecciones, publicada el 3 de enero de 2008.