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Activistas amenazados tras la visita de Obama

Las autoridades chinas deben poner fin al hostigamiento y la detención arbitraria que han sufrido decenas de abogados y activistas de derechos humanos durante la visita del presidente de Estados Unidos al país esta semana, ha dicho Amnistía Internacional.

 

Las fuerzas de seguridad han mantenido a decenas de abogados y activistas bajo arresto domiciliario o vigilancia durante la visita de Obama, y les han impedido que tengan contacto alguno con los periodistas extranjeros que cubrían la visita.

 

“Es una señal muy negativa que el gobierno chino incremente ahora sus tácticas represivas durante acontecimientos públicos delicados”, ha dicho Sam Zarifi, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

 

“Esta actitud es una clara señal para la sociedad civil china y para Estados Unidos de que el gobierno chino no cumple con sus obligaciones internacionales de derechos humanos ni siquiera cuando sabe que el mundo entero está observándolo”, ha añadido Zarifi.

 

La mañana del 19 de noviembre, el abogado Jiang Tianyong, que acababa de regresar de Estados Unidos hacía dos días, fue interceptado por la policía en el portal de su casa en el distrito Haidian, en Pekín, cuando se disponía a llevar a su hija andando al colegio.

Jiang Tianyong estuvo retenido 13 horas, durante las cuales la policía lo interrogó en la comisaría de distrito de Yangfangdian, cercana a su casa.  

 

Cuando Jiang cuestionó la legalidad de su detención, ya que la policía no había aportado ningún documento que la autorizara, los agentes le dijeron que estaba recluido por “agredir a la policía”.

 

Mientras Jiang estaba bajo custodia, la policía también interrogó a su hija de siete años en el colegio. Jiang quedó en libertad el mismo 19 de noviembre. “El asunto aún no ha concluido”, le advirtió la policía. La mañana del 20 de noviembre había a la entrada de su casa al menos seis agentes que inicialmente le impidieron salir, pero cedieron después de una negociación.  

 

“La intimidación y el hostigamiento de abogados y activistas por parte del gobierno chino demuestra un total desprecio por los derechos humanos, la ley y los profesionales del derecho”, ha dicho Sam Zarifi. “Así no actúa un gobierno comprometido con el Estado de derecho”. 
 
Otros abogados de derechos humanos, como Li Xiongbing, Li Heping y Mo Shaoping, también fueron hostigados, con tres o cuatro agentes apostados ante sus domicilios. Algunos de ellos siguen teniendo agentes ante sus casas.

 

Antes de la visita a China del presidente Obama, muchos activistas y peticionarios de Shanghai, Pekín y otros lugares del país se quejaron que el Estado los intimidaba apostando a agentes de policía ante sus casas.

 

Durante la visita, algunos activistas fueron llevados fuera de Pekín o recluidos en lugares no oficiales de detención, conocidos como “celdas negras”.

 

En China, los activistas y abogados de derechos humanos sufren violaciones de sus derechos humanos, como tortura y otros malos tratos, intimidación y detención arbitraria por desempeñar pacíficamente su labor.
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