Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Reforma constitucional

La Constitución española no protege todos los derechos por igual. Esto se ha hecho evidente con la crisis económica y las políticas de austeridad, utilizadas como excusa para poner las finanzas por delante de las personas, en un momento en que el Estado debería haber haberlas protegido con especial atención. En nuestra Constitución existen derechos “de primera” y “de segunda” según su nivel de protección judicial. Esto ha contribuido, por ejemplo, a que seamos uno de los países más desiguales de Europa, a que se hayan iniciado en los últimos años casi 600.000 procesos de ejecución hipotecaria –dejando a muchas personas en la calle sin posibilidad de defenderse ante un juez– , a que en España haya cerca de 760.000 hogares sin ingresos, o a que se haya retirado la tarjeta sanitaria a cerca de 800.000 personas cuando el derecho a la salud está igualmente reconocido. Finalmente, ¿cómo han podido aprobarse leyes que limitan el derecho a manifestarse pacíficamente, como la Ley de Seguridad Ciudadana, cuando el artículo 21 reconoce “el derecho de reunión pacífica (…) que no necesitará de autorización previa”?

Es necesaria una reforma constitucional que blinde los derechos humanos. Por ello, desde Amnistía Internacional, Greenpeace y Oxfam Intermón proponemos cambiar 24 disposiciones constitucionales. La mayoría de los cambios que proponemos tienen precedentes en el derecho internacional y en otros textos constitucionales. En resumen, queremos que la Constitución, entre otros:

  • Trate por igual todos los derechos humanos para todas las personas, pues los derechos son indivisibles y universales, sin clases ni jerarquías. Proponemos una modificación profunda del artículo 53, de modo que los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales gocen de mejores y mayores garantías de protección.

  • Mejore la protección de los derechos a la vivienda y a la salud, regulando su contenido mínimo esencial.

  • Incorpore el derecho a la renta básica –para que sea un derecho de primera y para hacer frente al reto de la desigualdad– y obligaciones para avanzar en la realización de los derechos humanos más allá de nuestras fronteras. Para ello se deberá garantizar una política de cooperación para el desarrollo y vigilar que las empresas españolas respeten los derechos humanos en el extranjero y el cumplimiento de las obligaciones sobre transferencia de armas en relación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario.

  • Garantice el principio de ‘no regresividad’ de los derechos y una financiación suficiente para hacerlos valer: las crisis económicas no son excusa para poner las cuestiones económicas por delante de las personas.

  • Mejore la protección respecto a ciertos derechos que consideramos protegidos insuficientemente, adecuando la Constitución a los principios de universalidad e igualdad en el ejercicio de los derechos, mejorando las garantías de las personas durante la detención para evitar casos de tortura y malos tratos, garantizando los derechos de acceso a la información y participación ciudadana, el derecho de reunión pacífica incluso en aquellos casos donde la comunicación previa no es posible, el reconocimiento directo del derecho de asilo y la prohibición de la pena de muerte en todos los casos.

Más información en www.blindatusderechos.org

Ver más contenidos