Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar
  • Blog
Rema Hamid, activista de los derechos de las mujeres y la justicia reproductiva, Irlanda. © AI

¡Ya basta! Las mujeres reclaman cambios

Por Amnistía Internacional, 

Estamos en 2019. Ya es hora de que vivamos en un mundo en el que las personas de distintos géneros sean tratadas y respetadas en condiciones de igualdad.

Cuesta tanto creer que en algunas partes de Europa esto aún no sucede.

En 2018, un referéndum histórico celebrado en Irlanda anuló la prohibición del aborto, en lo que constituyó una enorme victoria para los derechos de las mujeres. Sin embargo, no en todos los países europeos pueden necesariamente las mujeres elegir qué hacen con su propio cuerpo. En Polonia sigue pendiente un proyecto de ley para detener el aborto, a pesar de las protestas nacionales, e Irlanda del Norte mantiene una prohibición casi total del aborto, con unas leyes que disponen las penas más duras de Europa.

La violencia sexual contra las mujeres está terriblemente generalizada: una de cada 20 mujeres de la UE mayores de 15 años ha sido violada. Pese a ello, sólo 7 de 28 países de la UE tienen leyes que establecen que cualquier relación sexual sin consentimiento constituye violación. En lugar de definir la violación basándose en si una persona ha dicho sí a la relación sexual, la definen basándose en otros factores, como si se utilizó la violencia. Esto, por supuesto, afecta no sólo a las mujeres, sino a todas las personas, ya que no hay género o grupo demográfico que esté libre de la amenaza de la violación o la violencia sexual.

Los hombres siguen superando a las mujeres en cuanto al potencial de ingresos económicos. La brecha salarial de género significa que las mujeres de la UE ganan un 16% menos por hora que los hombres.

Sin embargo, los y las activistas jóvenes están emprendiendo acciones para cambiar todo esto.

Es innegable que la juventud ha sido fundamental para cambiar el curso del mundo. Ahora que en toda Europa se está aprovechando ese tipo de poder, no veo qué puede detenernos.

Soy activista en defensa de los derechos de las mujeres y la justicia reproductiva. El aborto ahora es legal en Irlanda, pero la ley crea barreras de acceso para algunas personas embarazadas. Por eso, queremos asegurarnos de que el aborto es seguro y accesible para todas las personas.

Hay personas que no son libres de hacer lo que quieran con su cuerpo, su mente, su tiempo o su dinero. Por tanto, se trata de asegurarnos de que todo el mundo tiene una oportunidad justa en la vida y puede vivir sin obstáculos.

Me ha estimulado muchísimo ver a jóvenes de toda Europa en los últimos meses. Gente que ha adoptado una postura, ha alzado la voz y no está dispuesta a aceptar un no por respuesta. Te da una esperanza infinita, porque sientes que no estás sola en esta lucha y que hay mucha gente que comparte tus opiniones.

Hablar con la gente, con amistades, captar apoyos ante tus representantes parlamentarios, salir, hacer preguntas, asistir a eventos, todo eso te ayuda a involucrarte más y a tener más información.

La clase política está a nuestro servicio, así que ya es hora de que escuche lo que queremos. Tenemos una gran oportunidad a la vuelta de la esquina: las elecciones europeas que se celebrarán en mayo.