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¿Quiénes son los once activistas de derechos humanos que han sido encarcelados en Turquía?

Por Amnistía Internacional,

En el verano de 2017, Taner Killiç e Idil Eser, presidente y directora de Amnistía Internacional respectivamente, fueron fue detenidos junto con otros nueve defensores y defensoras de los derechos humanos en Estambul. Actualmente, nueve de ellos permanecen en prisión y dos están en libertad provisional con fianza, todos están siendo investigados en virtud de la legislación antiterrorista. Y, sin embargo, no han hecho nada malo.

¿Por qué les ha ocurrido esto?

¿Qué pasó el 6 de junio de 2017?

Taner Kiliç fue detenido, junto con otros 22 profesionales del derecho, en su domicilio en Esmirna y conducido hasta su despacho. Ambos lugares fueron registrados y el contenido de sus ordenadores copiado. Fue acusado injustamente de pertenencia al movimiento de Fethullah Gülen.

Según una nota de la agencia Anadolu, los detenidos utilizaban en sus móviles la aplicación de mensajería Bylock, considerada por las autoridades turcas como la principal herramienta de comunicación entre los seguidores del clérigo Fethullah Gülen, a quien Erdogan acusa de orquestar el intento de golpe de Estado. Kiliç asegura que nunca ha utilizado este aplicación y afirma que ni siquiera la conocía antes de su detención.

¿Qué pasó el 5 de julio de 2017?

Tendría que haber sido un día normal para İdil Eser, directora de Amnistía Internacional Turquía. Asistió a un taller sobre bienestar y seguridad digital con compañeros de otras organizaciones de derechos humanos en Estambul; el tipo de reuniones que se organizan cada semana en todo el mundo. El taller consistía en debates abiertos sobre las dificultades que encuentran y formas prácticas de abordarlas.

Pero durante el taller, la policía irrumpió en el edificio y los detuvo a todos, incluidos los dos formadores.

Inicialmente los llevaron a diferentes comisarías de policía en Estambul y después estuvieron recluidos varios días en la Dirección de Seguridad de Estambul, la principal jefatura de policía. El 18 de julio comparecieron ante un juez tras haber solicitado la Fiscalía que se los enviara a prisión en espera de juicio.

El fiscal les hizo preguntas absurdas. A İdil le hicieron preguntas sobre una campaña de Amnistía Internacional de 2014, que tuvo lugar más de dos años antes de que se incorporara a la organización, y sobre el hecho de que hubiera hablado con Taner, el presidente de Amnistía Internacional Turquía encarcelado: ¿qué habría de extraño en que ambos hablaran entre sí?

¿Quiénes son los once activistas?


Ilustración de los once activistas, defensores y defensoras de los derechos humanos detenidos en Estambul. © Rebecca Hendin

Las 11 personas detenidas son:

  •     Taner Killiç, presidente de Amnistía Internacional Turquía
  •     İdil Eser, directora de Amnistía Internacional Turquía
  •     İlknur Üstün, Coalición de Mujeres
  •     Günal Kurşun, Asociación Agenda de Derechos Humanos
  •     Nalan Erkem, Asamblea de Ciudadanos
  •     Özlem Dalkıran, Asamblea de Ciudadanos
  •     Veli Acu, Asociación Agenda de Derechos Humanos
  •     Şeyhmus Özbekli, abogado
  •     Nejat Taştan, Asociación Observación de la Igualdad de Derechos
  •     Ali Gharavi, escritor y consultor de estrategia digital y bienestar
  •     Peter Steudtner, formador y consultor sobre no violencia y bienestar

Nejat Taştan y Şeyhmus Özbekli han quedado en libertad con fianza pero están siendo investigados.

¿Por qué han sido detenidos?

Estas investigaciones constituyen los intentos más recientes de silenciar las voces críticas en Turquía.

Desde el fallido golpe de Estado de julio de 2016, se han abierto investigaciones penales contra, aproximadamente, 150.000 personas.

Durante el último año, al menos 180 medios de comunicación han sido cerrados, y se calcula que 2.500 periodistas y trabajadores de medios de comunicación han perdido su empleo. Más de 140 periodistas y trabajadores de medios de comunicación están en prisión en espera de juicio.

Disentir se ha vuelto una actividad peligrosa en Turquía y ahora incluso se ataca a los defensores y defensoras de los derechos humanos.

Estos hombres y mujeres han puesto en peligro su propia seguridad para defender a otras personas. Ninguno de ellos ha hecho nada malo. Turquía los ha encarcelado, como ha encarcelado a cientos de periodistas y otras personas, y con ello alimenta la propaganda de que los defensores y defensoras de los derechos humanos son de alguna manera peligrosos y hay que pararlos. Esto es ridículo y, simplemente, no es cierto.

¿Dónde están recluidos?

Siete de los once defensores y defensoras de los derechos humanos encarcelados están en la prisión de Silivri, en Estambul, la prisión de mayor seguridad de Turquía. İlknur está en la prisión de Sincan, en Ankara. Taner fue detenido en Esmirna. Los otros dos se encuentran en libertad con fianza pero siguen siendo investigados.

Las personas detenidas no pueden recibir cartas y sólo se les permite una visita semanal supervisada de una hora con sus abogados y familiares más cercanos.

İdil no tiene familia por lo que, salvo su abogado, nadie la visitó hasta septiembre, cuando finalmente se aprobaron las solicitudes de sus amistades para poder visitarla.

Se les permite leer libros y periódicos, pero no pueden recibir cartas del exterior. Están recluidas con otra persona, pero no pueden verse entre ellas.

La represión en Turquía en cifras

En julio de 2016 hubo un violento intento de golpe de Estado en Turquía:

  •     246 muertos
  •     2.194 heridos

Desde entonces se ha desatado una oleada masiva de represión dirigida no sólo contra personas de quien se tienen sospechas legítimas de participación en el intento de golpe de Estado, sino que al parecer se dirige contra cualquier persona crítica con el gobierno, incluidos los medios de comunicación.

  •     4 renovaciones del estado de excepción
  •     Más de 149.000 personas investigadas
  •     Más de 50.000 personas detenidas
  •     Más de 100.000 personas despedidas
  •     Más de 140 periodistas detenidos
  •     Más de 180 medios de comunicación cerrados por decreto
  •     Más de 3.800 organizaciones no gubernamentales cerradas

Los autores del intento de golpe de Estado deben comparecer ante la justicia, pero en este proceso no deben arrebatarse derechos que tanto ha costado conseguir.

Exige la liberación de los miembros de AI en Turquía y de los demás defensores de derechos humanos.

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