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El grupo de voluntarios de las brigadas de protección civil siria –conocidos como Cascos Blancos– son héroes anónimos en un país devastado por la guerra. Son los primeros en acudir al rescate cuando caen las bombas. Su trabajo es considerado el más peligroso del mundo, pero eso no los detiene. Después de cuatro años de absoluta destrucción permanecen en su país a pesar del miedo, salvando vidas e infundiendo esperanza. Esmaiel, Ahmad, Louai, Ammar, Abd, Mohammad y Zakaraia posan para hacerse un selfie tras una operación de rescate, Alepo, 30 abril de 2015. © Humans of Syria

Los rostros del conflicto: historias que contar, sueños que compartir

En Amnistía Internacional tenemos varias ciberacciones abiertas en las que puedes firmar para mejorar la situación de las personas refugiadas sirias y para preguntar al presidente Al-Assad dónde están las personas desaparecidas. ¡Ayúdanos con tu firma!

Los proyectos más increíbles surgen en las condiciones más adversas; en esos momentos de dolor que dan pie a la creatividad y al ingenio. Es la fuerza de quien se aferra a la razón y al corazón para no ceder a la locura; de quien vive desafiando a la muerte, deseando que todo vuelva a la normalidad.

El proyecto Humans of Syria, iniciado el pasado mes de marzo por un grupo de fotógrafos, editores y traductores voluntarios, surgió para documentar y publicar las historias que se suceden más allá del campo de batalla para mostrar la grandeza del ser humano. Mientras las estadísticas y titulares se centran en el número de muertos y heridos en Siria, las historias que recoge el proyecto encierran la belleza creativa de sus protagonistas e inyectan de valor uno de los lugares más peligrosos del mundo para vivir.

EL ARTE EN TIEMPOS DE GUERRA: "En 2014 recogí el primer proyectil para mi casa. Pensaba elegir un rincón donde mostrar algunos casquillos de bala y fragmentos, una especie de testimonio de la era de la revolución para que lo contemplara la siguiente generación". "Mi idea era pintar los proyectiles –símbolo de muerte–, de tal manera que se convirtieran en testimonio de vida. He querido borrar de ellos las huellas del dolor y transformarlos en símbolo de esperanza", Akram Abo Al Foz, Douma, Ghouta oriental, 14 de diciembre de 2014. © Humans of Syria

Museos internacionales y salas de exposición de distintos rincones del mundo se han interesado en sus creaciones. Lamentablemente, el asedio en el que vive Ghouta oriental imposibilita la salida del país de sus obras de arte. 

Alumnos del colegio de Darayya. "El autobús de nuestro colegio no es viejo, está cansado por culpa de la guerra". "Muchas veces no arranca y los chicos empujamos mientras las niñas corren para coger asiento. Ahora que somos capaces de empujar el autobús, seremos capaces de conducir a nuestro país hacia adelante y reconstruirlo". Darayya, Damasco, 11 de mayo de 2015. © Humans of Syria

 Los niños y niñas que viven el conflicto se enfrentan cada día a grandes peligros. Los menores están permanentemente expuestos a sufrir grandes violaciones de derechos humanos como la violencia sexual, el asesinato, la tortura, las mutilaciones, la detención arbitraria, el reclutamiento... Según el Centro de Documentación de Violaciones de Siria (VCD) 852 menores han sido ajusticiados durante el conflicto, algunos de ellos tras sufrir torturas.

 

EL INGENIO AL SERVICIO DEL HOMBRE: "Puedo hervir agua en menos de 10 minutos y todavía estamos en los últimos días del invierno. Espero tardar menos durante el verano". "Lo que hice fue cortar y colocar los trozos de espejo sobre una parabólica para construir este panel solar que utilizo para calentar mi comida", Abu Yassine, Douma, Ghouta oriental, 28 de marzo de 2015. © Humans of Syria

Además de sufrir bombardeos diarios, la población civil de Ghouta oriental asiste a un continuo deterioro de sus condiciones de vida. Los residentes tienen acceso limitado a alimentos, agua potable o atención médica y a suministros esenciales como electricidad y combustible. Los puestos de control guarnecidos por fuerzas gubernamentales o por grupos armados restringen sus movimientos de entrada y salida. Las fuerzas gubernamentales también han negado a organismos de la ONU y otros agentes humanitarios el libre acceso a la zona. En este clima, la población siria utiliza el ingenio para sobrevivir.

 

LA POSITIVIDAD FRENTE A LA DESTRUCCIÓN: "Nuestra casa fue destrozada por este misil, ¡pero sobrevivimos, gracias a Dios!", Abo Zeed, Douma, Ghouta oriental. © Humans of Syria

Cuando en marzo de 2015 se cumplió el cuarto aniversario del inicio del conflicto en Siria, el número de muertos ascendía a unas 215.000 personas; 220.000 en septiembre. Desde Amnistía hemos denunciado el uso desproporcionado e indiscriminado de armamento contra la población civil. Según el el Centro Sirio de Investigación, la esperanza de vida se ha reducido de 75,9 años en 2010 a 55,7 años a finales de 2014 (un 27%).

 

SOLUCIONES CON SERVICIOS BÁSICOS:"¿Quién dice que se necesita a un especialista para arreglar una prótesis?" (Jihad perdió su pierna durante un bombardeo). Jihad, Douma, Ghouta oriental, 13 de marzo de 2015. © Humans of Syria


Según datos publicados en el British Medical Journal, solo la mitad de los centro de salud de Siria funcionan con normalidad, mientras que el 59% de los hospitales públicos han dejado de estar operativos o solo lo están parcialmente.

JUGANDO A SER HÉROES EN UNA GUERRA DE TIRANOS: Quienes conocen la labor de los Cascos Blancos les describen como auténticos superhéroes. Los niños les admiran hasta el punto de jugar a ser ellos. "Quiero ser voluntario de las brigadas de protección civil sirias", Mohammed, Idlib, 3 de septiembre de 2015. © Humans of Syria

Cuando les preguntamos a los Cascos Blancos nos dijeron: "Cuando vemos que los niños y niñas nos toman como ejemplo, vemos con emoción el alcance de nuestro trabajo. Esos gestos nos inspiran y nos ayudan a seguir adelante. Lo que vivimos cada día son situaciones muy dolorosas que nos crean profundas heridas y, si no fuera por las personas que todavía resisten, nos resultaría muy difícil superar tanto dolor. Es por ellos por quienes merece la pena seguir arriesgando la vida. Si la guerra no descansa, nosotros tampoco".

CUIDANDO LA IMAGEN Y EL ESPÍRITU. LOS SERES QUERIDOS NO SE OLVIDAN: "Me gusta visitar la tumba de mi hermano a menudo. Siempre intento mostrarle mi mejor aspecto para que sepa que sigo bien", Abu Badr, 32 años, Hamouria, Ghouta oriental. © Humans of Syria

En Amnistía Internacional publicamos el informe ‘Left to die under siege’: War crimes and human rights abuses in Eastern Ghouta, Syria que revela indicios abrumadores de crímenes de guerra. El informe califica de constitutivos de crímenes de lesa humanidad el asedio del gobierno sirio a Ghouta oriental y el homicidio ilegítimo de su población civil asediada. El informe también pone de relieve la angustiosa lucha por la supervivencia de las más de 163.000 personas que viven bajo asedio en esta parte del país.

AYUDANDO A LOS DEMÁS:Shadia, 27 años, es profesora y ofrece ayuda psicológica a las mujeres y menores del campamento de Yarmouk. En su tiempo libre pinta murales llenos de esperanza. © Humans of Syria

 

Aunque la mayoría de los muertos son hombres, casi un 25% de las víctimas son mujeres o niños/as. Entre las supervivientes, muchas han asumido grandes responsabilidades y llevan a cabo labores humanitarias y de activismo. Otras se han convertido en las principales proveedoras de sus familias.

AMOR A LA LECTURA COMO GESTO DE NORMALIDAD: "Me pongo una silla bajo el sol cada día. Mi gato y yo nos sentamos lejos de los demás, e intento leer una gran variedad de libros. Ahora que carezco de todas las necesidades básicas de la vida, los libros se han convertido en mis amigos. Antes no me gustaba leer, pero ahora he decidido no abandonar la lectura nunca más". Abu Haitham, 40 años, Damasco. © Humans of Syria

Más de 4,8 millones de sirios viven en lugares sitiados o de muy difícil acceso. El incesante número de atrocidades, especialmente el bombardeo constante e indiscriminado al que las fuerzas del gobierno someten a las zonas donde vive la población civil, han hecho que la vida para los civiles sea cada vez más insoportable. En este escenario se desenvuelven y sobreviven intentando llenar sus vidas de normalidad.

LUCHANDO POR UN FUTURO MEJOR: "No voy a renunciar a la realidad en la que vivimos. Voy a seguir con mi trabajo y no voy a rendirme. Llegará el día en que podamos reconstruir este país para nuestros hijos e hijas, Abu Mohammed, 37 años, Douma, Ghouta oriental. © Humans of Syria

Amnistía Internacional pide a las partes en conflicto que respeten el derecho internacional humanitario, que se abstengan de atacar a la población civil y los bienes de carácter civil; que no lleven a cabo ataques indiscriminados y desproporcionados y que no usen armas prohibidas en el derecho internacional humanitario. Pedimos a la comunidad internacional que adopte medidas urgentes para aliviar la situación humanitaria existente en Siria y el acceso sin restricciones a las organizaciones y agencias humanitarias. También pedimos que se redoblen los esfuerzos para reasentar a 400.000 personas refugiadas antes de finales de 2016, y que se investiguen y enjuicien los crímenes de lesa humanidad y otros delitos de derecho internacional cometidos en el país. ¡Ayúdanos firmando nuestras ciberacciones!