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Imagen de la World Pride celebrada en Madrid. © Fotis Filippou

Un paso histórico hacia la despatologización trans

Por Amnistía Internacional,

Comprobamos que el mundo avanza cuando celebramos noticias como la que hoy compartimos. El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a la proposición de ley del PSOE que permite que las personas trans dejen de estar obligadas a presentar un informe médico o psicológico para cambiar el nombre y el sexo en los documentos oficiales.

La reforma, que comienza ahora su trámite parlamentario, pretende introducir cambios sustanciales en la legislación. En primer lugar, se  elimina el requisito de contar con un diagnóstico médico o psicológico que acredite que la persona que quiere cambiar su nombre padece disforia de género y que ha sido tratada un mínimo de dos años.

En segundo lugar, los menores transexuales podrán cambiar su nombre y sexo en el registro civil. Los menores de 16 años necesitarán que sean sus progenitores quienes lo soliciten. A partir de esa edad, podrán presentar la solicitud ellos mismos.

En tercer lugar, la ley permitirá que los residentes transexuales extranjeros puedan modificar su nombre y sexo tanto en la tarjeta de residencia como en el permiso de trabajo.

Por último, la reforma reconoce expresamente como beneficiarias de esta ley a las personas intersexuales.

Personas trans asesinadas

Amnistía Internacional trabaja por revertir la situación de las personas trans objeto de violencia por su orientación sexual y con graves dificultades para se les reconozca legalmente su género sentido.

Según el Observatorio Trans de Personas Asesinadas, entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2016, se registraron 2.343 homicidios de personas trans, de los que 1.834 se produjeron sólo en América Central y del Sur.

Aunque se están produciendo avances legislativos en algunos países –como el que ahora celebramos–, las personas trans siguen enfrentándose a numerosas dificultades.

En Amnistía trabajamos el caso de Sakris Kupila, finlandés de 21 años. La ley de Finlandia reconoce legalmente la identidad de género, sin embargo, exige que la persona sea mayor de 18 años, tenga un diagnóstico psiquiátrico y sea esterilizada o estéril. Sakris se niega a cumplir estos requisitos discriminatorios. A causa de su trabajo de defensa de los derechos de las personas trans, ha sufrido acoso, intimidación, amenazas y hostilidad abierta.

¿Nos ayudas a exigir al Gobierno finlandés que el procedimiento para el reconocimiento legal de la identidad de género sea rápido, accesible y respete los derechos humanos? ¡Firma!

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Sakris Kupila y la batalla por la identidad de género en Finlandia

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