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Diez ejemplos del poder que tuvieron tus palabras

Por Shiromi Pinto, Amnistía Internacional,

Las acciones emprendidas por los y las simpatizantes de todo el mundo en 2017 durante la campaña Escribe por los Derechos, nuestra maratón de envío de cartas, alcanzaron la cifra récord de 5,5 millones.

¿Qué hay en el interior de una palabra? Y más en concreto, ¿qué hay en el interior de una carta? Desde la primera correspondencia conocida, escrita por los babilonios, hasta el correo postal que más habitualmente recibimos hoy día —el comercial—, el valor personal de la carta ha experimentado un ascenso tan espectacular como su caída. Las cartas han pasado de ser portadoras de las añoradas palabras del ser querido, a convertirse en objetos sin alma en los que las empresas vierten su jerga comercial.

Se podría aducir que el momento de las cartas ha pasado ya.

Y, sin embargo, todos los años, gente del mundo entero se reúne el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, para escribir cartas. Escriben a personas injustamente recluidas, y a sus familiares. Escriben a los líderes gubernamentales que han ordenado su reclusión, y les piden que las dejen en libertad.

Escriben porque recibir una carta del exterior infunde esperanzas a quien se encuentra acurrucado, temeroso y olvidado en una celda masificada. Escriben porque una carta del exterior recuerda a los jefes y jefas de gobierno, y a las autoridades, que el mundo los observa. En otras palabras, miles de personas escriben porque sus palabras tienen el poder de llevar fuerza y consuelo, y encierran la fuerza necesaria como para abrir las puertas de las prisiones. Todo esto forma parte de la campaña Escribe por los Derechos, nuestra maratón global de envío de cartas.

Un total de 5,5 millones de mensajes de apoyo

En 2017, los y las simpatizantes de Amnistía —desde estudiantes a escolares, pasando por docentes, personal de limpieza o propietarios y propietarias de puestos de venta— alcanzaron la cifra récord de 5,5 millones de acciones durante la campaña Escribe por los Derechos. Sus mensajes incluían primorosas cartas escritas a mano, así como esmerados dibujos y postales. Su impacto colectivo fue innegable.

1. Mahadine queda en libertad


© Amnesty International

En abril, el ciberactivista chadiano Mahadine quedó en libertad tras haber pasado 18 meses en la cárcel por cargos falsos. Había estado a punto ser condenado a cadena perpetua por unos mensajes que publicó en Facebook en los que criticaba al gobierno. Nuestros simpatizantes llevaron a cabo más de 690.000 acciones en su favor, entre ellas la siguiente postal solidaria, que leyó su hijo.

“Quiero expresar mi agradecimiento a todos ustedes. Los valoro, los quiero y los respeto. Eso es la humanidad”, Mahadine, ciberactivista de Chad

2. Ni Yulan está más segura


© Sophie Matysek

Durante decenios, Ni Yulan ha afrontado con valentía violentos actos de hostigamiento por defender a personas desalojadas de sus hogares en China. Gracias a los cientos de miles de personas que escribieron en su defensa, su situación ha mejorado. “Gracias a la atención internacional [que ha recibido mi situación], la policía ha reducido sus agresiones e insultos y viola menos mis derechos”, afirmó. “Gracias a quienes han escrito en mi defensa. Su generoso apoyo no sólo ha servido para ayudarme a mí, sino también para impulsar los derechos humanos en China”.

3. Hanan recibió la atención médica que necesitaba con urgencia

© Amnesty International Taiwan

Hanan Badr el Din llevaba pidiendo respuestas a las autoridades desde la desaparición de su esposo a manos de estas, en julio de 2013. Su experiencia la llevó a participar en la fundación de una asociación de familiares de personas igualmente desaparecidas en Egipto. Sin embargo, su labor fue interrumpida en mayo de 2017, cuando las autoridades la detuvieron por cargos falsos. Su salud se deterioró en la cárcel, pero gracias al más de medio millón de personas que actuaron en su favor, recibió la atención médica que necesitaba. Su familia afirma que esto fue consecuencia directa de la atención internacional que captó el caso de Hanan durante la campaña Escribe por los Derechos.

4. Clovis fue galardonado por su activismo

© Amnesty International Taiwan

Los esfuerzos de Clovis Razafimalala por salvar la magnífica selva tropical de Madagascar lo llevaron a poner su vida en peligro grave. Pero la inclusión de su caso en la campaña Escribe por los Derechos captó la atención de los medios de comunicación internacionales, que cambió la situación de Clovis en su país de origen. Hoy día, cuenta con el respaldo abierto de organizaciones locales, que han premiado su activismo medioambiental. “No sé cuántas cartas he recibido, pero se cuentan por miles”, declaró. “He recibido incuso cartas de escolares de lugares tan dispares como Canadá y Ámsterdam. Realmente me conmueve y, sin duda, me infunde valentía. La campaña de Amnistía ha cambiado radicalmente mi situación, porque ha dado a conocer mi historia en todo el mundo. En estos momentos, me dirijo a recoger el premio Malgache Valiente 2017. Me llena de orgullo, y me impulsa a continuar luchando”.

5. La familia de Xulhaz se sintió apoyada


© Stephen Fry

La valiente defensa de los derechos LGTBIQ ejercida por Xulhaz Mannan en Bangladesh, hasta su asesinato en su propia sala de estar, conmovió a personas de todo el mundo. Fueron cientos de miles los que pidieron justicia por su muerte y enviaron palabras de amistad y apoyo a su familia. “Acabo de recibir los paquetes, y he abierto uno o dos para ver las cartas y las postales: asombroso”, resumió su hermano Minhaz. “Es tanta la preocupación y tanto el amor por Xulhaz que no puedo creer lo que veo; gracias a todos”.

6. MILPAH vive para luchar un día más

© Amnesty International

El movimiento indígena MILPAH de Honduras ha resistido con valentía amenazas y actos de intimidación por defender sus tierras de las empresas que intentan lucrarse explotándolas. Sus integrantes afirman que, gracias al apoyo internacional, su seguridad ha mejorado. “Si seguimos con vida, es gracias a Amnistía Internacional y a otras organizaciones internacionales”, nos aseguraron. “No hemos podido leer todas las cartas, pero vienen de muchos países. Nos alegra y enorgullece tener amistades de todo el mundo: tanto niños, como jóvenes y adultos. Gracias por su apoyo. Nos da fuerzas, y así no nos sentimos solos. Redobla nuestra valentía para continuar defendiendo los derechos humanos y el medio ambiente”.

7. Miles de personas apoyan a Sakris

© Tomi Asikainen /Amnesty International

El finlandés Sakris Kupila es estudiante de medicina, activista juvenil y defensor de los derechos transexuales. Cuando empezó a trabajar con nuestra organización, las cosas no eran fáciles. Sufría acoso, se sentía solo y tenía que afrontar un elevado grado de hostilidad incluso en la universidad. Pero al ser incluido en la campaña Escribe por los Derechos, consiguió una plataforma, y con ella el respeto que merece. “He dejado de ser considerado una curiosidad o un objeto extraño, para convertirme en una persona que, entre otras cosas, es transexual”, explicó. A continuación añadió: “Es increíble la cantidad de personas que han actuado y se han mostrado preocupadas”.

8. El mensaje de Shackelia se globaliza

© Amnesty International

Más de medio millón de personas se hicieron eco de la petición de justicia de Shackelia Jackson por el homicidio de su hermano Nakiea. En una reflexión sobre su prolongada lucha y sobre el impacto de la campaña Escribe por los Derechos, Shackelia manifestó: “Ya no es un torrente de solidaridad nacional, sino internacional. Al observar el compromiso asumido con el envío de cartas al primer ministro y lo que se podía conseguir con ello, me di cuenta de que estaba en la mejor de las posiciones para reivindicar justicia. […] Vi los recursos de los que se vale este tipo de activismo, y me sentí feliz de contar con el apoyo de Amnistía Internacional en esta lucha”.

9. Farid e Issa se sienten protegidos

© Farid al Atrash

Los defensores de derechos humanos Issa Amro y Farid al Atrash llevan años oponiéndose pacíficamente a los asentamientos ilegales israelíes en la ciudad de Hebrón y en la Cisjordania ocupada. Y, de igual forma, llevan años soportando actos de hostigamiento y reiteradas detenciones a causa de su activismo. Pero después de que la campaña Escribe por los Derechos centrara la atención del mundo en las autoridades, afirman sentirse protegidos. “No sabíamos que teníamos tanto apoyo en todo el mundo”, cuenta Farid, mientras lo fotografían con algunas de las numerosas tarjetas de solidaridad que han recibido. “La gente nos apoyó para que las autoridades israelíes retiraran todos los cargos contra nosotros y dejaran de hostigar a los defensores y defensoras de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados. Damos las gracias a Amnistía Internacional por su apoyo y por haber resaltado nuestro caso, incluyéndolo en la campaña Escribe por los Derechos”.

10. Taner y los 10 de Estambul descubren que el mundo está con ellos

© Jennifer Nestrud

Casi 875.000 personas escribieron para pedir la liberación del presidente de Amnistía Internacional Turquía, Taner Kiliç, y de los 10 de Estambul. Aunque los 10 de Estambul han salido ya de la cárcel, su libertad corre aún peligro, y Taner continúa recluido. Todos ellos están amenazados sólo por su defensa de los derechos humanos. Seguiremos luchando hasta que Taner recupere la libertad y se retiren los cargos contra todo el grupo. Günal Kurşun —uno de los 10 de Estambul— nos confesó que, durante la vista judicial de enero, llevaba en el bolsillo trasero del pantalón la primera carta de solidaridad que recibió para que le diera suerte: “Recuerdo que, hace 15 o 20 años, escribía tarjetas y cartas a Colombia, Egipto y Myanmar, en distintas campañas de AI [Amnistía]. Ahora, 20 años después, he sido yo quien ha recibido cartas. [...] Gracias por haberlas enviado, significan mucho para mí”.

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