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Turquía: Desesperada llamada de socorro de personas heridas

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Esta acción ha finalizado. Hemos sido 1.921 firmantes

Damos las gracias a todas las personas que se han sumado a nuestra petición por estas personas heridas y atrapadas en un edificio de la ciudad turca de Cizre.

Ante la imposibilidad de obtener más información sobre la situación en las ciudades turcas que se encuentran bajo toque de queda de 24 horas, hemos tenido que cerrar la petición.

Amnistía Internacional sigue dando seguimiento a lo que está sucediendo en el sudeste de Turquía, denunciando las violaciones de derechos humanos que se están produciendo en el marco de las operaciones de la policía y ejército turcos contra un grupo armado kurdo.

Petición antes del cierre

Son alrededor de 23 personas. Están heridas, algunas de gravedad, necesitan atención médica de urgencia pero están atrapadas en el sótano de un edificio en medio de los bombardeos. No es una película de acción. Esto está pasando en Cizre, una de las ciudades de Turquía donde la policía y el ejército turcos llevan a cabo operaciones contra un grupo armado kurdo.

Uno de los hombres heridos habló por teléfono con Amnistía Internacional. Contó que otras cuatro personas ya han muerto a causa de las lesiones. Algunas tienen heridas sangrantes y corren riesgo de morir pero no pueden salir del sótano debido a los constantes tiroteos y bombardeos de artillería pesada. La situación es desesperada pero las autoridades no han permitido el envío de ambulancias alegando “motivos de seguridad”, a pesar de que el edificio está situado a unos pocos centenares  de metros de un centro médico.

Lo que pasa en ese sótano ejemplifica la situación que se vive en varias ciudades del este y sudeste de Turquía. Tras romperse el proceso de paz entre el gobierno y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en julio de 2015, en esta zona se han venido imponiendo toques de queda durante las 24 horas del día en los barrios kurdos, mientras las fuerzas estatales combaten contra individuos armados afines al PKK.

Según la información disponible, más de 150 personas han muerto,  incluidas mujeres, niños y niñas de corta edad, y ancianos y ancianas. Más de 200.000 personas están afectadas por los toques de queda y los enfrentamientos, con escaso acceso a  servicios esenciales, como el suministro de agua y electricidad.