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Sudán: Flageladas por vestir pantalones

Lubna Hussein deja el café donde fue detenida en Jartum
Lubna Hussein deja el café donde fue detenida en Jartum, 31 de julio de 2009 © Particular
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 16.118 firmantes

Petición antes del cierre

En julio de 2009, 13 mujeres fueron arrestadas en un restaurante en Jartum, la capital de Sudán, por llevar pantalones en público. Su castigo por "vestir ropas obscenas", según el Código penal Sudanés, es la flagelación. ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado. Mas de 16.000 firmas se han enviado a la embajada de Sudán desde el 3 de marzo para que se deje de usar la flagelación como castigo por algo tan inocente como que una mujer vista pantalones en público. Estas firmas se unen a las peticiones de la Comisión Africana, por ejemplo, que ya en 2003 ordenó a Sudán que modificara el artículo 152 de su Código Penal (que prohíbe a las mujeres vestir pantalones por contradecir la Constitución Provisional y la Declaración de Derechos de Sudán) afirmando que la flagelación equivalía a una tortura sancionada por el Estado, y se unen a la denuncia de la periodista sudanesa Lubna Hussein que, impugnando su propia detención junto con otras 12 mujeres por llevar pantalones, inició una campaña pública para denunciar este trato cruel, inhumano y degradante hacia mujeres y niñas menores de 18 años.

Amnistía Internacional seguirá denunciando la práctica constante de la flagelación, que afecta especialmente a las mujeres, en Sudán.

 

Peticion original:
En Sudán, ser mujer y acudir a un restaurante vistiendo pantalones es motivo de flagelación. El 3 de julio 2009, 13 mujeres fueron arrestadas en un restaurante en Jartum, la capital de Sudán, por “vestir ropas obscenas”. Diez de las 13 mujeres se declararon culpables y fueron inmediatamente condenadas a flagelación pública, castigo que se ejecutó esa misma noche. Entre las azotadas había una muchacha de 16 años y dos de 17.

Otras tres mujeres se declararon inocentes. Entre ellas, la conocida periodista Lubna Hussein. Lubna decidió plantar cara públicamente a su arresto e invitó a 500 periodistas y amigos para que asistieran a su juicio; explicó que sin testigos nadie se creería que alguien pudiera ser flagelado por llevar ropa normal en público. 100 activistas se manifestaron a las puertas del juzgado el día del juicio, que fue pospuesto dos veces. Finalmente Lubna fue sentenciada a pagar 500 libras y a un mes de cárcel. Lubna se negó a pagar la multa (que sí pagó el Sindicato de Periodistas en contra de su voluntad) y fue liberada el día siguiente.

Desde varios ámbitos se ha pedido al Gobierno de Sudán la prohibición de este castigo humillante y denigrante: En el año 2003, la Comisión Africana ordenó a Sudán que modificara el artículo 152 afirmando que la flagelación equivalía a una tortura sancionada por el Estado. Esto sucedió después de que ocho mujeres demandaran al gobierno tras ser detenidas por ir de picnic públicamente con amigos varones. Las ocho mujeres fueron flageladas en público con un látigo de alambre y plástico que, según informes, les dejó cicatrices permanentes. El gobierno aún no ha adoptado ninguna medida para modificar la ley.

La atención mediática salvó a la periodista Lubna Hussein. Necesitamos tu apoyo para ayudar a otras mujeres como Lubna. Firma y distribuye esta acción para denunciar este castigo cruel, inhumano y degradante contra las mujeres.