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Siria: Más de dos millones de personas refugiadas

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 32.109 firmantes

Petición antes del cierre

Esta acción ha finalizado (29 de octubre de 2013)

La magnitud de la crisis humanitaria en Siria continúa siendo terrible. Ante esta situación el Gobierno español puede y debe hacer más por la población civil. España tiene el menor de los cupos establecidos por países europeos con programas de reasentamiento para refugiados sirios, con la excepción de Hungría. Además, se continúa exigiendo un visado a los ciudadanos y ciudadanas de nacionalidad siria que llegan a España, lo cual dificulta enormemente la posibilidad de iniciar los trámites necesarios para comenzar los procesos de asilo.

Amnistía Internacional ha enviado las más de 32.000 firmas recogidas al presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy, pidiéndole que España incremente sus esfuerzos para que las personas que huyen de Siria reciben protección, así como jugar un papel más relevante en la comunidad internacional, que asegure que los horribles crímenes cometidos en Siria no quedan impunes.

Gracias a las más de 32.000 personas que han tomado parte en esta acción.

Petición antes del cierre

Neil Sammonds es el investigador de Amnistía Internacional para Siria. Hace unas semanas estuvo visitando el campo de Refugiados de Zaatri, en Jordania. Allí conoció a Wafa, una mujer de treinta y tantos años. Ésto es parte de lo que Wafa le contó tras perder a su hijo en un hospital de Deraa:
 “El hospital no tenía los recursos suficientes, solo había un médico y el bebé necesitaba oxígeno. No había. El bebé murió”.

El caso de Wafa es solo uno de los más de dos millones de personas que han tenido que abandonar Siria. Además, desde que comenzó el conflicto, más de cuatro millones han perdido sus hogares y se han convertido en desplazadas, perdiéndolo todo. Como Wafa, casi 130.000 personas, muchas de ellas menores de edad, viven en el campo de refugiados de Zaatri, a veinte kilómetros al sur de la frontera con Siria, en Jordania. El campo ocupa una franja de 7 km de ancho, en una llanura desértica y sin vida, una mezcla de tiendas improvisadas de emergencia y casas móviles. Además de Jordania, otros países limítrofes como Líbano, Turquía o Irak, dan cobijo a las personas que huyen de Siria buscando refugio. Sin embargo, el éxodo continúa sin cesar, los campos de acogida están al límite de su capacidad y las posibilidades de estos países de ayudar a la gente procedente de Siria se agotan.

¿Cuál es el papel de España? El Gobierno español ha contribuido a esta crisis con alrededor de siete millones de euros para apoyar el trabajo en el terreno de Cruz Roja o el ACNUR, entre otros. Sin embargo, a las personas que intentan llegar de Siria se les exige un visado de tránsito, lo que dificulta enormemente la posibilidad de que puedan iniciar los trámites necesarios para solicitar asilo en nuestro país. El Gobierno español puede y debe hacer aún más para garantizar que las personas que huyen de Siria reciben protección.

Naciones Unidas estima que se necesitan alrededor de 3.000 millones de dólares para cubrir las necesidades de las personas refugiadas en la región. Estados Unidos, Kuwait o la Unión Europea han puesto en marcha programas de ayuda, pero no es suficiente; apenas se ha cubierto el 40% de los fondos necesitados. Por su parte, Suecia ha declarado que a las personas procedentes de Siria que soliciten asilo en su territorio les será concedida la residencia permanente de manera automática y Alemania ha acordado aceptar a otras 5.000 personas a través de un programa de admisión humanitaria. La comunidad internacional debe abrir sus fronteras a las personas que huyen del conflicto sirio y permitirles establecerse con seguridad en sus países, mediante programas de reasentamiento.

Pídele al Gobierno español que deje de exigir un visado de tránsito a las personas que, como Wafa, huyen del conflicto en Siria y les facilite la posibilidad de comenzar una nueva vida en un entorno sin riesgos.