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En tierra de nadie

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 22.683 firmantes

Gracias a las miles de personas que han firmado para pedir mejoras en las condiciones de acogida de las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes que se encuentran en Ceuta y Melilla.

Todas las firmas han sido entregadas a las autoridades españolas, las cuales han expresado su compromiso a la hora de acelerar los expedientes de solicitantes de asilo, especialmente de aquellas personas pertenecientes a grupos vulnerables.

Desde Amnistía Internacional daremos seguimiento al cumplimiento de estos compromisos.

Petición antes del cierre

La situación de personas refugiadas y migrantes en Ceuta y Melilla.

Actualización a 17 de enero:

Según las últimas informaciones recibidas por Amnistía Internacional, Marian iba a ser inmediatamente trasladada a la península. Sin embargo, dicho traslado se ha suspendido hasta que la Policía practique unas pruebas de ADN a su hija menor de tres años.  A estas alturas, se está cuestionando la filiación entre madre e hija, cuando llevan viviendo juntas en el CETI más de un año, sin que nadie del personal haya dudado de la misma. Estas medidas estarían vulnerando los derechos, tanto de la madre, como de la menor de acceder a protección, así como a una atención especializada.

Marian, de 27 años y nacionalidad argelina, vive desde hace más de un año con su hija de tres años en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla. Durante mucho tiempo, fue maltratada por su marido, que incluso llegó a obligarla a prostituirse. Una vez en España, las palizas y los insultos continuaron, incluso dentro del CETI. Tras estas agresiones, la única medida que se tomó para proteger a Marian fue denegar la entrada en el CETI a su marido. Este hecho no mejoró su situación, ya que continuó sufriendo amenazas, incluso de muerte, hasta el punto de que durante mucho tiempo no se atrevió a salir a la calle.

La falta de medidas adecuadas para garantizar la integridad física y psicológica de Marian y de su hija y su condición de víctima de violencia de género hacen que sea urgente su traslado a la península. Por otra parte, Marian ha sido durante todo este tiempo también solicitante de asilo, y sin embargo, las autoridades españolas han impedido su traslado a la península y no han garantizado los derechos que tiene reconocidos en la legislación española.

Este es el caso de Marian, pero miles de personas como ella han solicitado asilo en España este año. Muchas de esas personas han llegado a través de Ceuta y Melilla, ciudades donde las expulsiones sumarias, los abusos policiales en la frontera y la dificultad de acceso a un sistema de asilo justo y eficaz hacen que sea muy difícil acceder a protección internacional.

Todos estos obstáculos afectan especialmente a las personas en situación vulnerable, desprotegidas y desatendidas, como Marian y otras víctimas de violencia de género; las víctimas de trata; las personas con algún tipo de discapacidad y aquellas que tuvieron que huir de su país por miedo a ser perseguidas, encerradas o incluso condenadas por su identidad sexual. Por eso, personas como Marian deben ser trasladadas de manera inmediata a la Península.