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Perú: ¡No más muertes maternas!

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 4.111 firmantes

Petición antes del cierre

En Perú cientos de mujeres campesinas, indígenas, que viven en áreas rurales o que tienen bajos recursos, siguen muriendo por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto. ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado. Más de 4.100 personas han pedido al Presidente de Perú que tome medidas para reducir la mortalidad materna que afecta de manera desproporcionada a las mujeres pobres, campesinas e indígenas, de Perú.

Amnistía Internacional y las organizaciones peruanas aliadas en la lucha contra la mortalidad materna entregarán estas firmas junto con las recogidas en otros países, al Gobierno peruano en noviembre. Amnistía Internacional seguirá trabajando para hacer realidad los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que viven en la pobreza.

Petición original:

“Los servicios de salud para las mujeres embarazadas en Perú son una lotería: si eres indígena y pobre, no tienes ninguna posibilidad de ganar”.
Nuria García, investigadora de Amnistía Internacional sobre Perú


En Perú cientos de mujeres pobres, campesinas e indígenas, siguen muriendo por complicaciones derivadas del embarazo o el parto. Perú presenta uno de los mayores índices de mortalidad materna del continente americano debido a las deficiencias en el acceso a la atención obstétrica de urgencia, falta de información adecuada sobre salud materna y ausencia de suficientes profesionales de la salud que hablen Quechua.

Las autoridades peruanas han puesto en marcha diversas iniciativas para reducir la mortalidad materna, como el aumento de casas de espera materna –donde las mujeres que viven lejos del centro de salud pueden alojarse antes del parto–, la promoción del parto vertical, práctica común entre las mujeres indígenas, y la enseñanza del quechua a los profesionales de la salud.

Sin embargo, sólo la mitad de las casas de espera se encuentran en zonas rurales, donde la asistencia obstétrica de urgencia es más necesaria. Además, ni la formación sobre parto vertical ni la enseñanza del Quechua a los profesionales de la salud están lo suficientemente extendidas.

El gobierno peruano debe eliminar las barreras que impiden a las mujeres pobres del medio rural y a las mujeres indígenas acceder a los servicios de salud materna necesarios para salvar sus vidas.