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¡Justicia para las comunidades indígenas Yakye Axa y Sawhoyamaxa!

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 4.129 firmantes

Petición antes del cierre

Las comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa viven al borde de una carretera, a pesar de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha ordenado a las autoridades de Paraguay que se le devuelvan sus tierras ancestrales.

Esta ciberacción está cerrada. Muchas gracias a las más de 4.000 personas que la han firmado.  Entre 400 y 500 miembros de la comunidad Sawhoyamaxa continúan viviendo en una situación extremadamente precaria cuando se cumplen los tres años otorgados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que el gobierno de Paraguay restituya las tierras tradicionales de esta comunidad. La conformación de la recién anunciada Comisión Interinstitucional para el Cumplimiento de las Sentencias Internacionales (CICSI) es vital para la coordinación del cumplimento íntegro de esta sentencia y otra relativa a la comunidad Yakye Axa.

Muchas gracias por haber participado en esta acción de Amnistía Internacional. La organización sigue  trabajando por que las comunidades indígenas de Paraguay puedan acceder a sus tierras tradicionales y al uso y disfrute de los recursos naturales, cruciales para su supervivencia.

 

Petición original:

Las comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa viven desde hace más de 10 años asentadas al borde de una carretera, frente a sus tierras ancestrales.

A pesar de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2005 y en 2006 ordenó a las autoridades de Paraguay que se le devuelvan sus tierras ancestrales, ambas comunidades continúan viviendo en condiciones precarias lo que representa una continua violación de sus derechos humanos. Se han registrado, incluso en fecha posterior a las sentencias, el fallecimiento de algunos de sus miembros, hombres, mujeres, niños y niñas, por enfermedades prevenibles.

Si bien el Estado paraguayo ha realizado algunas acciones para cumplir la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, éstas han sido insuficientes para proteger los derechos de las comunidades, y casi nulas en cuanto al principal punto de la sentencia: la restitución de sus territorios ancestrales. Esta obligación es clave porque la subsistencia de estas comunidades depende del acceso a sus tierras, allí se encuentran los recursos esenciales para garantizar su vida digna y para salvaguardar su cultura.

Pide a las autoridades paraguayas que cumplan con sus obligaciones internacionales y devuelvan las tierras ancestrales a las comunidades indígenas Yakye Axa y Sawhoyamaxa.