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Situación en Sudáfrica

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Unos inmigrantes zimbabuenses se hacinan en el interior de una iglesia en Johannesburgo
Unos inmigrantes zimbabuenses se hacinan en el interior de una iglesia en Johannesburgo (Suráfrica). © UNHCR / J.Oatway, 2009
Violaciones de derechos humanos durante los preparativos de la Copa Mundial

Durante las semanas previas a la Copa Mundial, se ha intensificado el acoso policial a los vendedores ambulantes, personas sin techo sudafricanas y personas refugiadas y migrantes que viven en albergues u otro tipo de alojamiento en áreas urbanas muy pobladas: registros policiales, detenciones arbitrarias, malos tratos y extorsión, destrucción de viviendas informales...

La destrucción de viviendas informales se ha llevado a cabo sin previo aviso, sin que se haya ofrecido alojamiento alternativo adecuado ni indemnización y contraviniendo la legislación nacional que prohíbe los desalojos forzosos.

La policía se vale de la normativa creada para cumplir los requisitos fijados por la Copa Mundial de la FIFA en las ciudades anfitrionas para expulsar a personas sin hogar y vendedores ambulantes de los “lugares de acceso controlado” y otras zonas de exclusión alrededor de los lugares donde se celebrará la Copa Mundial.

Delitos violentos y actuación policial

Las fuerzas de seguridad surafricanas han elaborado planes para garantizar la protección de los estadios de fútbol y otras áreas donde se espera que se congreguen los aficionados y visitantes.

Amnistía Internacional tiene algunos motivos de preocupación en relación con estos planes. En primer lugar, los enormes recursos que han tenido que desplegarse para la Copa Mundial -en su mayoría como parte de los requisitos fijados por la FIFA- tendrán consecuencias para la seguridad de los sudafricanos, especialmente para los que viven en los barrios más pobres donde la actuación policial y la prevención del delito ya constituyen un reto de por sí.

Las personas refugiadas y migrantes, que en la actualidad no disfrutan de una protección policial adecuada contra los ataques xenófobos, pueden ser todavía más vulnerables.
En segundo lugar, la prioridad otorgada a la protección de los visitantes puede llevar a la policía a hacer un uso indebido de fuerza letal contra presuntos delincuentes de una forma contraria a las normas internacionales de derechos humanos.

Amnistía Internacional y otras organizaciones han documentado un incremento en los casos de tortura de sospechosos en investigaciones criminales, uso excesivo de la fuerza contra manifestantes y muertes a consecuencia de uso indebido de fuerza letal en 2009. A lo largo de los dos últimos años, en la provincia de KwaZulu-Natal las muertes por disparos de la policía se incrementaron en un 47 por ciento.

Violencia xenófoba

En los cinco primeros meses de 2010 se han registrado no menos de 11 incidentes en cinco provincias, incluyendo ataques violentos y saqueo de comercios, especialmente de ciudadanos somalíes y etíopes.

Esta violencia a menudo ha ido asociada a las protestas públicas por la corrupción y porque el gobierno local no garantiza los servicios básicos en los vecindarios más pobres.

Hay quien considera que las personas refugiadas y migrantes son competidores en el acceso al mercado laboral, la vivienda y las oportunidades económicas. Esto las ha convertido en blanco de la violencia durante las protestas, muchas veces ante la pasividad, e incluso la connivencia, de la policía. También ha resultado muy difícil para las víctimas acceder a la justicia y obtener indemnizaciones.

Después de la reunión del consejo de ministros celebrada el 2 de junio, el Gobierno surafricano anunció la creación de un comité interministerial que se centrará en los incidentes y amenazas de ataques contra ciudadanos extranjeros.

Gastos derivados de la Copa Mundial

Sudáfrica se enfrenta a problemas socioeconómicos graves y el Gobierno está intentando abordar el problema del desempleo y la pobreza, que afecta especialmente a las comunidades rurales y urbanas más desfavorecidas.

Los miembros de las comunidades pobres han protestado y expresado su preocupación por que la mayoría de los sudafricanos sigan excluidos de los beneficios de albergar la Copa Mundial.

Los requisitos impuestos por las “leyes de la FIFA” según los cuales deben crearse amplias zonas de exclusión para la actividad económica informal se consideran especialmente perjudiciales en el contexto de un país donde un gran número de sudafricanos dependen totalmente de la economía del sector informal para subsistir.

Amnistía Internacional intenta promover en Sudáfrica un acceso mayor y no discriminatorio a los servicios de salud relacionados con el VIH en materia de prevención, tratamiento y cuidados, especialmente para las mujeres que viven en áreas rurales remotas.

Aunque el Gobierno lanzó recientemente una nueva iniciativa para combatir la epidemia provocada por el VIH, tendrá que mostrar la misma determinación que ha mostrado al preparar la Copa Mundial para superar los obstáculos, como la falta de transporte y otros, que impiden a muchas mujeres pobres que viven en áreas remotas acceder a los servicios de salud y sufran desproporcionadamente la enfermedad.


Más sobre Sudáfrica en el Informe 2010 de Amnistía Internacional (formato PDF).