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Kenia: protejan los derechos humanos

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 9.699 firmantes

Petición antes del cierre

Amnistía Internacional insta a los dirigentes de Kenia a garantizar que se respetan y se protegen los derechos humanos de la población del país.

Esta acción ha finalizado. ¡Gracias a las más de 9.600 personas que han participado en ella!

Amnistía Internacional ha hecho llegar su petición a los dirigentes de Kenia para que respeten y protejan los derechos humanos de la población del país.

Con sus firmas han sumado su acción a la de miles de personas en todo el mundo que participaron a través de diferentes actividades en el Día Internacional por Kenia, el 27 de febrero.

Amnistía Internacional seguirá trabajando para que los responsables de las violaciones de derechos humanos sean llevados ante la justicia y para que las víctimas reciban una reparación justa.

¡Gracias de nuevo a todas las personas que participaron en esta acción!


Petición original:

 

Amnistía Internacional insta a los dirigentes de Kenia a garantizar que se respetan y se protegen los derechos humanos de la población del país.

 

Las controvertidas elecciones del 27 de diciembre de 2007 desataron una oleada de enfrentamientos y dieron comienzo a una serie de violaciones graves de derechos humanos. Al menos un millar de personas han muerto hasta el momento, y más de 300.000 se han convertido en desplazadas internas


La visita que recientemente realizó Amnistía Internacional a Kenia descubrió indicios de homicidios ilegítimos, reasentamientos forzosos y quema de casas por motivos étnicos a manos de milicias armadas. También documentó uso excesivo de la fuerza por parte de agentes de seguridad, violencia sexual contra mujeres y niñas, violaciones del derecho a la libertad de expresión y reunión, y amenazas de muerte contra activistas y personas que defienden los derechos humanos.

Entre los fallecidos se encuentran centenares de personas muertas por disparos de la policía, que se desplegó para sofocar la violencia postelectoral y disolver las grandes manifestaciones que, en protesta por las elecciones, convocó el opositor Movimiento Democrático Naranja.

La violencia que se desató a partir de entonces ha ido adoptando la forma de ataques cada vez más organizados por parte de milicias étnicas y bandas juveniles contra personas de etnia kikuyu, a los que se ha respondido con ataques de represalia de las milicias y bandas juveniles kikuyus.

Existe especial preocupación por la dimensión étnica de la violencia política y por las consecuencias a largo plazo que puede tener para la sociedad keniana.

Amnistía Internacional pide al gobierno de Kenia que proteja a su población, gran parte de la cual lleva dos meses soportando un sufrimiento implacable. Los dirigentes kenianos deben poner fin al círculo de impunidad que perpetúa la violencia de motivación política en el país.