Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Israel debe poner fin a la detención ilegal sin cargos ni juicio

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 24.088 firmantes

Petición antes del cierre

El profesor universitario palestino Ahmad Qatamesh lleva más de un año detenido sin saber de qué se le acusa. Como él, cientos de palestinos están recluidos bajo el régimen israelí de detención administrativa, que viola el derecho a un juicio justo. Exige a Israel que ponga fin a esta práctica.

Esta acción ha finalizado (14 de septiembre de 2012). Damos las gracias a las más de 24.000 personas que se han sumado a la petición de Amnistía Internacional para  pedir que Israel ponga fin a las detenciones sin cargos ni juicio.

Desde que iniciamos esta acción se han producido algunas buenas noticias en relación a los casos que se citaban. Tanto el presidente del Consejo Legislativo Palestino Aziz Dweik, como el defensor de derechos humanos Waleed Hanatsheh han sido puestos en libertad al expirar las fechas de sus órdenes de detención administrativa y se encuentran de vuelta en casa con sus familias.

Ambos expresaron su agradecimiento a los y las activistas de Amnistía Internacional.

Aziz Dweik: "La presión internacional ha hecho que las cosas cambiaran. Podía ver que los israelíes se sentían presionados y mi abogado también lo decía. De verdad, me siento en deuda con ustedes --con todos y cada uno de ustedes en Amnistía Internacional y otras organizaciones internacionales y locales-- por mi libertad. Normalmente cuando te imponen una orden de detención administrativa, la renuevan, la vuelven a renovar, y luego otra vez... pero esta ha sido una orden de sólo seis meses, y ha sido por eso, por la presión. Cuando me detuvieron, pensé que iba para largo; los soldados se comportaban como si pudieran hacer lo que quisieran, tenían la orden de dispararme si me movía. ¿Se imaginan? Ahora me siento bien ya en casa, estupendamente, y les doy las gracias y les pido que continúen con su labor de lucha contra las detenciones injustas." 

Waleed Hanatsheh: “Gracias a Amnistía Internacional y a todas las organizaciones que han respaldado a los detenidos administrativos palestinos. Este trabajo debe continuar, la lucha contra la detención administrativa. Quizás esta vez tengamos una oportunidad de conseguir justicia, de que las personas detenidas sean acusadas o puestas en libertad. Están detenidas por nada, por lo que ellos (el Ejército israelí) llaman “pruebas secretas”. Creo que esta vez podemos hacer algo para cambiar esta ley de acuerdo con el derecho internacional.”

Sin embargo, también hemos recibido la mala noticia de que a Ahmad Qatamesh, cuya orden de detención administrativa vencía el 2 de septiembre, se la han renovado por otros seis meses. Amnistía Internacional le considera un preso de conciencia recluido únicamente por la expresión pacífica de sus opiniones políticas.
En Amnistía Internacional seguimos trabajando para conseguir la liberación de Qatamesh y de los demás presos de conciencia palestinos, así como para que Israel ponga fin a la detención administrativa sin cargos ni juicio.

Petición antes del cierre:
“Un intento de silenciar su voz crítica”. Así ha definido su esposa la detención de Ahmad Qatamesh, un preso de conciencia recluido únicamente por la expresión pacífica de sus opiniones políticas. Debe ser puesto en libertad de forma inmediata e incondicional.

Este intelectual y profesor universitario palestino fue detenido por Israel en abril de 2011 y desde entonces está recluido en régimen de detención administrativa, que viola el derecho a un juicio justo. Ya había estado detenido entre 1992 y 1998, sin que nunca se presentasen cargos en su contra ni fuese juzgado.

La detención administrativa es el procedimiento que utiliza Israel contra la población palestina para mantener recluidas a las personas detenidas por periodos de hasta seis meses, prorrogables indefinidamente, incluso durante varios años. No se presentan cargos penales contra ellas ni se hace nada para llevarlas a juicio. Se las recluye sobre la base de "pruebas secretas", que las autoridades militares israelíes afirman no poder revelar por razones de seguridad. Estas "pruebas secretas" no se ponen a disposición de los detenidos ni de sus abogados, que no pueden por tanto impugnar los motivos de la detención.

Muchos de los detenidos han denunciado haber sufrido torturas o malos tratos durante los interrogatorios. Y en numerosos casos se les niega el derecho a visitas familiares.

Decenas de miles de personas se han visto afectadas por este procedimiento a lo largo de los años. Según los datos de Amnistía Internacional, en la actualidad habría unos 300 detenidos administrativos, entre los cuales están una veintena de miembros del Consejo Legislativo Palestino, el defensor de derechos humanos Waleed Hanatsheh y el estudiante Hassan Shuka.

Exige al gobierno israelí que ponga fin a la detención administrativa que contraviene sus obligaciones en virtud del derecho internacional.