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Paremos la tortura de personas detenidas en Irak

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 5.911 firmantes

Petición antes del cierre

Desde 2004 se ha torturado sistemáticamente a personas recluidas en Irak. Decenas han muerto como consecuencia de estas torturas. Quienes han sobrevivido sufren consecuencias demoledoras. ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado. Cerca de seis mil personas han pedido al gobierno de Irak que tomen todas las medidas adecuadas para garantizar que los derechos humanos de las personas detenidas son respetados.

En el momento de cierre de esta acción no hemos tenido respuesta por parte de las autoridades iraquíes. Desde Amnistía Internacional seguiremos presionando para que se ponga fin a la tortura y malos tratos en las cárceles de dicho país y para que se garantice el acceso al derecho a la salud de las personas detenidas.

¡Gracias por haber apoyado esta acción!

 

Petición original:
Desde 2003 los grupos armados opuestos al gobierno iraquí y a las fuerzas de Estados Unidos han cometido graves abusos de derechos humanos, principalmente contra la población civil. Como respuesta, el gobierno iraquí y las fuerzas estadounidenses han detenido a miles de personas sin cargos ni juicio.

Amnistía Internacional ha tenido acceso a numerosos informes sobre torturas y otros malos tratos cometidos sobre personas detenidas por las fuerzas de seguridad iraquíes, así como a la existencia de prisiones secretas en las que se han cometido graves violaciones de derechos humanos.

Los métodos de tortura utilizados incluyen palizas con cables y mangueras, suspensión prolongada por las extremidades, descargas eléctricas, rotura de miembros, extracción de uñas, asfixia, violación, así como diversas torturas psicológicas.

La violación es un método de tortura que provoca graves consecuencias físicas (infecciones de transmisión sexual como el VIH/SIDA, disfunciones sexuales, desgarros en el ano y la vagina) y psicológicas (depresión, ansiedad, fobias, trastornos en la alimentación y el sueño, estrés postraumático y conductas suicidas). Las mujeres se enfrentan además a embarazos no deseados, problemas ginecológicos e infertilidad.
 
El hacinamiento es un problema grave en la mayoría de las cárceles iraquíes y tiene efectos perjudiciales para la salud. La escasez de agua limpia y de instalaciones de saneamiento adecuadas puede causar enfermedades diarreicas. Los espacios atestados de gente con escasa ventilación favorecen la propagación de infecciones respiratorias y enfermedades dermatológicas.

Pide que se respeten los derechos humanos de las personas detenidas en Irak.