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India no puede volver al camino de las ejecuciones

Devender Pal Singh y Mahendra Nath Das
Devender Pal Singh y Mahendra Nath Das. Fuente: deathpenaltynews.blogspot.com
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 7.676 firmantes

Petición antes del cierre

Desde el año 2004 la pena de muerte no se aplica en India. Sin embargo, dos personas permanecen en el corredor de la muerte, en riesgo de ejecución inminente tras ser rechazadas sus apelaciones. No dejemos que India de un paso atrás, ¡actúa!

Esta acción ha finalizado. Todas las peticiones para anular las condenas a muerte de Mahendra Nath Das y Devender Pal Singh, han sido enviadas a la embajada de India en España y Amnistía Internacional seguirá estos casos de cerca. India no puede dar un paso atrás en el camino hacia la abolición de la pena de muerte tras siete años sin llevar a cabo ninguna ejecución.
Gracias a las casi 8.000 personas que han participado.


Petición original:
Mahendra Nath Das
, condenado a muerte en agosto de 1997. Desde entonces, ha permanecido en el corredor de la muerte. En el año 2000 se envió al gobierno de India una petición de indulto, siendo ésta rechazada en mayo de 2001. El largo tiempo que ha pasado Mahendra esperando ser ejecutado puede constituir una pena cruel, inhumana y degradante, más teniendo en cuenta las condiciones de la prisión de Assam, donde se encuentra recluido.

Devender Pal Singh, condenado a muerte en agosto de 2001. Su sentencia se basó únicamente en una confesión no fundamentada que hizo a la policía y de la que después se retractó, afirmando que la había hecho bajo presión policial. En marzo de 2002 el Tribunal Supremo confirmó la condena y tanto la absolución por parte del presidente del Tribunal, como su petición de indulto fueron rechazadas en mayo de 2011. En enero, Devender fue ingresado en un centro psiquiátrico, donde ha intentado suicidarse varias veces.

Ambos han pasado en la cárcel mucho tiempo en espera de su ejecución debido al retraso en la decisión sobre sus peticiones de indultos. Esta circunstancia, como ya lo mencionó en su día el Presidente del Tribunal Supremo de India, “es una muerte en vida”, sobre todo por los condiciones de las cárceles en India, lo cual atenta contra la dignidad humana y constituye trato cruel, inhumano y degradante.

Mahendra y Devender podrían ser las dos primeras personas que son ejecutadas en India desde 2004, un país en el que solo ha habido una ejecución desde mediados de 1997. La decisión de reanudar las ejecuciones tras un esperanzador paréntesis de siete años va contra la tendencia regional y mundial hacia la abolición de la pena capital, más aún cuando desde noviembre de 2009, la presidenta Patil ha conmutado las condenas a muerte de 20 presos.

Para India, volver al camino de la ejecución significaría dar la espalada a un mundo que avanza irremediablemente hacia la abolición de la pena de muerte. India no puede permitirse dar un paso atrás, tu firma es muy importante para que India conmute las condenas de Mahendra y Devender como un primer paso para conseguir que la pena de muerte siga siendo sólo un referente del pasado en India.