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Francia: ¡Hay que investigar y poner fin a los abusos policiales!

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 1.864 firmantes

Petición antes del cierre

Agentes de la polícia francesa han sido denunciados por graves violaciones de derechos humanos entre las que figuran abusos de motivación racista, uso excesivo de la fuerza, palizas y homicidios ilegítimos. Sin embargo, las causas derivadas de denuncias por malos tratos policiales se archivan con excesiva frecuencia sin que se lleven a cabo las investigaciones pertinentes ni los responsables rindan cuentas por sus actos.

Esta acción ha finalizado. Más de 1.800 personas se han dirigido a las autoridades francesas preocupadas por los abusos policiales en este país e instándoles a implementar medidas para que se lleven a cabo investigaciones exhaustivas e independientes. Las firmas han contribuido ha incrementar la presión para que el Gobierno francés tenga en cuenta las peticiones y recomendaciones de Amnistía Internacional que continuará trabajando y pidiendo que no queden impunes las violaciones de derechos humanos a manos de agentes de policía como abusos de motivación racista, uso excesivo de la fuerza, palizas y homicidios ilegítimos. Además seguiremos insistiendo para que la Comisión Nacional de Deontología de la Seguridad o la nueva Defensoría de los Derechos  cuenten con personas expertas independientes de la policía, los fiscales y la magistratura y las atribuciones necesarias para recibir denuncias directamente de las víctimas.

Gracias por participar en esta acción.

 

Petición original:

Agentes de la policía francesa son responsables de cometer graves violaciones de derechos humanos –a menudo contra minorías étnicas– por las que rara vez comparecen ante la justicia.

Entre las violaciones de derechos humanos perpetradas por la policía francesa figuran abusos de motivación racista, uso excesivo de la fuerza, palizas y homicidios ilegítimos.

Sin embargo, las causas derivadas de denuncias por malos tratos policiales se archivan con excesiva frecuencia sin que se lleven a cabo las investigaciones pertinentes. Los procedimientos para investigar las denuncias contra la policía no cumplen los criterios que exige el derecho internacional. Además, las personas que han sido víctimas o testigos de malos tratos a manos de agentes de policía acaban siendo acusadas de delitos como insultar o agredir a los agentes.

Aunque no todas las denuncias contra la policía tienen fundamento, existen grandes discrepancias entre el número de denuncias presentadas y el número de sanciones disciplinarias impuestas. En 2006, de las 639 denuncias de violencia, sólo 8 acabaron en despido.

La policía tiene el derecho, e incluso la responsabilidad, de utilizar la fuerza cuando sea necesario. Pero debe ser una fuerza legítima, necesaria y proporcionada.

Las autoridades deben tomar medidas para reformar el actual sistema y crear una comisión independiente de denuncias contra la policía con facultades y recursos adecuados para efectuar investigaciones minuciosas y eficaces. Sólo así los ciudadanos y ciudadanas confiarán en la labor de la policía en Francia.