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España: Asilo paralizado. Amira lleva más de dos años esperando protección

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 27.990 firmantes

Buenas noticias: Hace unos días Amira mantuvo una reunión con la Oficina de Asilo, encargada de estudiar su solicitud de asilo en España. Se trata de un gran avance para ella, que llevaba más de dos años esperando una respuesta por parte de las autoridades españolas. Confiamos en que su expediente se resuelva lo antes posible y la pesadilla de Amira termine para que  pueda continuar su vida en España, ya como persona refugiada. Amnistía Internacional seguirá trabajando para que, tanto Amira, como el resto de personas refugiadas que llegan a España, tengan unas condiciones de acogida dignas.

Muchas gracias a todas las personas que han participado en esta acción.

Petición antes del cierre

España debe garantizar que todas las personas solicitantes de asilo tienen acceso a procedimientos de asilo justos y eficientes.

Amira (nombre ficticio) defendía los derechos humanos en Libia. Allí fue amenazada por participar en manifestaciones a favor de los derechos de las mujeres o por su activismo en redes sociales. Amenazas como “Te escupo a ti y a la mujer que te crío, infiel, enemiga de Dios. Te espera la muerte” obligaron a Amira a huir en 2014 y solicitar asilo en España. Su llegada a España le enfrentó a un sistema de asilo y acogida que seis meses después de su llegada, y sin haber resuelto su petición de asilo, le retiró todo tipo de ayuda dejándole en la calle y sin ningún medio de vida. Dos años después, sigue esperando que las autoridades le den una respuesta que le permita proseguir con su vida.

A mediados del año 2014, enfrentamientos entre milicias rivales y grupos armados en Libia desembocaron en un grave conflicto en el que se han cometido graves violaciones de derechos humanos. Actualmente, la situación no ha mejorado. Al contrario, las mujeres siguen sufriendo intimidación y amenazas; el sistema judicial apenas funciona; casi 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria; muchos hospitales están cerrados o dañados debido a los combates; aproximadamente el 20 por ciento de los niños y niñas no pueden ir al colegio y además, las personas migrantes y refugiadas sufren toda clase de abusos y violaciones de derechos humanos, motivo por el que la vida de Amira correría peligro en caso de regresar.

Sin embargo, todo esto no es suficiente para la Oficina de Asilo. Dos años después de llegar a España, Amira sigue sufriendo la indiferencia por parte de las autoridades españolas que le niegan una respuesta sobre la protección internacional a la que tiene derecho.

El caso de Amira no es un caso aislado, sino un ejemplo de las decisiones políticas en materia de asilo y refugio a las que las personas refugiadas deben enfrentarse en España. Decisiones políticas que paralizan peticiones de asilo a la espera de que la situación de derechos humanos mejore en los países de origen.