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Eslovaquia: los menores romaníes tienen derecho a la educación

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Esta acción ha finalizado. Hemos sido 17.583 firmantes

Petición antes del cierre

El sistema educativo de Eslovaquia discrimina a los niños y niñas romaníes (de etnia gitana), forzándoles a acudir a escuelas segregadas o centros centros para menores con discapacidad

Esta acción ha finalizado. Las más de 17.500 firmas de apoyo a esta acción han contribuido a que las autoridades eslovacas hayan abierto una vía de diálogo con Amnistía Internacional. Un cambio significativo, considerando que la misión de investigación que realizó el informe Aún separados, aún desiguales. Violaciones del derecho a la educación de niños y niñas romaníes en Eslovaquia no pudo reunirse con ningún miembro del gobierno eslovaco.

 

Actualmente, una nueva Ley de Educación está siendo debatida en el Parlamento de Eslovaquia. Amnistía Internacional, en alianza con otras organizaciones romaníes eslovacas, sigue trabajando para incidir en las autoridades de aquel país y lograr poner fin a la discriminación que sufren en el acceso a la educación las niñas y niños romaníes.


Petición original:


En Eslovaquia, el sistema educativo discrimina por norma a los niños y niñas de etnia gitana, privándoles del derecho a recibir una educación adecuada. La mayoría de los niños y niñas romaníes (de etnia gitana) en Eslovaquia son segregados a colegios "exclusivos para romaníes" y muchos otros son escolarizados en centros para menores con necesidades educativas especiales. Las familias romaníes son presionadas para que acepten la segregación como algo normal y hasta beneficioso para sus hijos.


En 2006, sólo el tres por ciento de los menores romaníes llegaron a la educación secundaria. La discriminación en la educación fomenta la marginación de la comunidad romaní.


Las autoridades eslovacas tienen la obligación de tomar medidas para mejorar el acceso a la educación primaria de los menores romaníes y contribuir de esa forma a romper con el círculo vicioso de marginación y pobreza en la que vive la población de etnia gitana. Eslovaquia, que actualmente preside el Consejo de Europa, debe comprometerse públicamente a tomar medidas eficaces para acabar con la discriminación de los menores romaníes en la educación.