Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Egipto: No hay futuro sin rendir cuentas por los abusos pasados

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 6.534 firmantes

Petición antes del cierre

Durante la “Revolución del 25 de enero”, al menos 840 personas murieron, en su mayoría a manos de la policía y otras fuerzas de seguridad egipcias. No dejemos que estos crímenes queden impunes. ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado (22 de noviembre de 2012). En los próximos días, Amnistía Internacional hará entrega a las autoridades egipcias de todas las firmas recogidas por la organización en todo el mundo. Esta petición exige a las autoridades egipcias que dé los pasos necesarios para llevar ante la justicia a los responsables de abusos a los derechos humanos y terminar con la impunidad de la que han gozado ejército y fuerzas de seguridad. También pide que tome tres sencillas medidas para controlar al ejército y las fuerzas de seguridad y restaure el mandato de la ley.

Gracias a las 6.000 personas que han apoyado esta acción.

Petición antes del cierre:
Desde la “Revolución del 25 de enero”, el ejército y las fuerzas de seguridad egipcias han matado a más de 100 manifestantes. Además, cientos de personas están condenados a vivir con lesiones permanentes, como la ceguera de Ahmed Harara.

Desde que la sociedad egipcia tomara la calle pidiendo reformas, la represión no ha cesado. Bajo el régimen militar se cometieron innumerables abusos contra los derechos humanos, como disparar contra los manifestantes con fuego real u obligar a las mujeres a someterse a “pruebas de virginidad” y otros tipos de violencia sexual. Homicidios ilegítimos, uso excesivo de la fuerza, torturas... Son solo algunos ejemplos del sangriento legado que ha dejado la represión en Egipto.

Hoy en día, no hay esperanza para la justicia; la policía actúa por encima de la ley y el ejército está más allá del alcance de la justicia. Durante las tres décadas que Mubarak se mantuvo en el poder y los más de 16 meses de mandato del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, la impunidad ha sido una constante.

Ahora, el pasado puede cambiar: el nuevo presidente egipcio, Mohamed Morsi, tiene en su mano dar los pasos necesarios para llevar ante la justicia a los responsables de abusos a los derechos humanos y terminar con la impunidad de la que han gozado ejército y fuerzas de seguridad. La confianza de la población en las fuerzas policiales de Egipto, cuya brutalidad fue uno de los principales desencadenantes del levantamiento, solo puede ser restaurada mediante la creación de unas fuerzas policiales cuyas prácticas de reclutamiento, formación y actuación estén firmemente basadas en las normas internacionales de derechos humanos y sometidas a supervisión independiente.

Por eso es importante tu participación. Firma nuestra petición para que el presidente Morsi tome tres sencillas medidas para controlar al ejército y las fuerzas de seguridad y restaure el mandato de la ley.