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Darfur: La población civil, atrapada por la violencia en Sudán

Foto de desplazados por el conflicto en Sudán
Desplazados por el conflicto en Sudán hacen el viaje de vuelta desde la capital, Khartoum, a su lugar de origen en Bentiu, marzo de 2006. © AI
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 39.156 firmantes

¡Gracias a las casi 40.000 personas que participaron en ella! Con esas firmas queríamos pedir al gobierno de Sudán que tome medidas para proteger a la población civil y para facilitar el despliegue de la fuerza híbrida de paz.

Amnistía Internacional ha seguido trabajando a través de la publicación de informes, comunicados de prensa y acciones urgentes sobre la situación de Sudán.

Según cifras de la ONU, en la actualidad hay 2,2 millones de personas congregadas en campos de refugiados de Darfur. Estas personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares cuando, en respuesta a ataques de grupos armados de oposición, el gobierno brindó armas y apoyo a milicias locales conocidas como yanyawid para que actuaran en su nombre. El gobierno y los yanyawid intentaron reprimir la insurgencia seleccionando deliberadamente como objetivo a civiles del mismo origen étnico que los grupos armados de oposición. Unas 95.000 personas han sido víctimas de homicidio y más de 200.000 han muerto durante los últimos años como resultado de hambrunas o enfermedades relacionadas con el conflicto. Vastas zonas de Darfur han quedado sin agricultores y cientos de pueblos han sido arrasados.

Petición antes del cierre

Darfur es un lugar de violencia e inseguridad, donde resulta fácil conseguir armas, y cuya población se encuentra atrapada en un laberinto de ataques armados cada vez más complicado. La población civil ya no puede esperar más.

El Darfur de hoy es un lugar de violencia e inseguridad, donde resulta fácil conseguir armas, y cuya población se encuentra atrapada en un laberinto de ataques armados cada vez más complicado. Las fuerzas paramilitares, armadas por el gobierno sudanés, son cada vez más fuertes, mientras que siguen surgiendo nuevos grupos armados de oposición. A menudo se producen combates entre grupos (e incluso etnias) que antes formaban parte del mismo bando. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: es la población civil la que sigue pagando las consecuencias.

  • Según los cálculos de las Naciones Unidas, 4,2 millones de personas dependen en Darfur de la ayuda humanitaria. De ellas, 2,2 millones se concentran en campos para desplazados.
  • La población sigue huyendo. Entre enero y agosto de 2007, según cifras de la ONU, huyeron casi 250.000 personas, algunas de ellas por tercera o cuarta vez.

Durante años, las personas desplazadas han pedido la protección de una fuerza de la ONU. Por fin, tres años después de la aprobación de una resolución por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, éste ha establecido una fuerza híbrida de la Unión Africana y la ONU para mantener la paz, integrada por más de 26.000 personas, y el gobierno sudanés ha autorizado su entrada en el país.


Esta fuerza deberá desplegarse  antes del 31 de diciembre de 2007 y debe estar plenamente operativa lo antes posible para ejercer su mandato. Se trata de una tarea ingente. El gobierno de Sudán, bajo presión, ha aceptado en numerosas ocasiones la realización de intervenciones, para terminar rompiendo sus promesas en cuanto la comunidad internacional baja la guardia. El trabajo de la ONU y de la Unión Africana ha sido obstaculizado sistemáticamente por retrasos a la hora de obtener visados, autorizaciones para viajar o permisos de importación.

Pide al gobierno de Sudán que tome medidas para proteger a la población civil y para facilitar el despliegue de la fuerza híbrida de paz.