Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Colombia: España no debe dar la espalda a las víctimas del conflicto colombiano

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 18.053 firmantes

Petición antes del cierre

Es necesario que el Gobierno español mantenga y reactive el diálogo de derechos humanos con Colombia.

Esta acción ha finalizado (16 de septiembre de 2013)

Damos las gracias a las más de 18.000 personas que se han sumado a la petición de Amnistía Internacional para que el Gobierno español reactive el diálogo de derechos humanos con Colombia.

Desafortunadamente en Colombia se siguen cometiendo violaciones y abusos de los derechos humanos, y en su mayoría estos crímenes quedan impunes. Amnistía Internacional sigue trabajando para que en casos como el de las Madres de Soacha los sobrevivientes y los familiares de las víctimas puedan obtener verdad, justicia y reparación. Para lograr este objetivo es importante que otros gobiernos como el español ejerzan presión sobre el gobierno colombiano para que rompa este ciclo de impunidad y violencia.

Petición antes del cierre

Primero nos desaparecen a nuestros hijos, les roban su identidad para que nunca los encontremos, los asesinan por las prebendas que el gobierno ofrece a los militares para eliminar a guerrilleros, los entierran en fosas comunes. Luego los estigmatizan diciendo que eran delincuentes. Y a partir de ahí las Madres somos amenazadas por exigir verdad, justicia y no repetición de estos hechos, y nos quieren callar a toda costa”.


Es el testimonio de Luz Marina Bernal, Madre de Fair Leonardo Porras, un joven de la localidad colombiana de Soacha, un municipio cercano a Bogotá en el que el conflicto armado que enfrenta a las fuerzas de seguridad y a grupos paramilitares contra grupos guerrilleros dura ya más de 40 años.

Luz Marina, al igual que casi media docena de madres vieron como en 2008, el ejército de Colombia mató a más de una docena de hombres jóvenes y mintió al presentar la mayoría de los cadáveres como los de “guerrilleros muertos en combate”. Desde entonces, sus madres han trabajado incansablemente para conseguir justicia. Y no es fácil: en su campaña, han sido amenazadas, hostigadas y sometidas a vigilancia con el fin de silenciarlas.

Hasta la fecha ya se ha conseguido que ocho militares hayan sido juzgados y condenados. Además, 293 procesos siguen abiertos. Sin embargo, una reciente reforma judicial puede transferir estos casos a la justicia militar, lo que supondría un retroceso de más de 25 años en derechos humanos y podría retrasar que se haga justicia.

Es responsabilidad del Gobierno colombiano ofrecerles justicia, pero teniendo en cuenta las buenas relaciones bilaterales con el Gobierno español, éste no puede darles la espalda y debe comprometerse con los derechos humanos en Colombia. Es necesario que el Gobierno español apoye de forma pública la labor de las personas que luchan en Colombia por los derechos humanos, y un primer paso para ello debe ser la reactivación y mantenimiento periódico de un diálogo de derechos humanos con Colombia.