Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Desalojos forzosos made in China

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 14.689 firmantes

Petición antes del cierre

En los dos últimos años y con el fin de pagar sus deudas, las autoridades chinas han aumentado los desalojos forzosos, confiscando tierras y vendiéndolas a promotoras inmobiliarias. 41 personas se han prendido fuego como protesta drástica entre 2009 y 2011. ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado (14 de diciembre de 2012). Gracias a las más de 14.000 personas que han participado en esta acción solicitando a las autoridades chinas que pongan fin a los desalojos forzosos.

A finales de noviembre la prensa oficial china ha publicado una noticia por la cual el Consejo de Estado Chino habría presentado ante la Asamblea Popular China un proyecto de enmiendas a la Ley de Administración de Tierras de 1987. El contenido de las enmiendas no es público todavía, pero la información oficial estima que la Asamblea las podría debatir en 2013.

Amnistía Internacional solicitaba en su informe la reforma urgente de dicha legislación con el fin de que las personas agricultoras y las que residen en zonas rurales que están en riesgo de perder sus tierras obtuvieran una mejor protección y una mayor compensación. Amnistía Internacional seguirá trabajando para que las autoridades no realicen desalojos sin garantías de protección de derechos humanos.


Petición antes del cierre:
Los desalojos forzosos son uno de los principales motivos de descontento popular en China. Las personas son obligadas a dejar sus casas con violencia, amenazas e incluso, ante el secuestro de sus hijos.

El 15 de junio de 2011, la policía de la ciudad de Wenchang (Sichuan), se llevó a un niño de 20 meses y se negó a devolverlo hasta que su madre no firmara una orden de desahucio. El 18 de abril de 2011 un centenar de hombres entraron en el pueblo de Lichang (Jiangsu), y atacaron a unos campesinos para expulsarlos de sus tierras. Sacaron a rastras y golpearon a alrededor de 20 mujeres. Li Hongwei, víctima de desalojo forzoso, fue condenada a 21 meses de detención en un centro de reeducación por el trabajo por pronunciar dos discursos de protesta. Wang Cuiyan, de 70 años, fue enterrada viva por un excavadora cuando un equipo de entre 30 y 40 obreros fueron a demoler su casa.

Estos son algunos ejemplos de cómo cualquier táctica parece ser válida para expulsar a personas de sus hogares y vender sus derechos al uso de la tierra.

Amnistía Internacional también ha constatado la contratación con frecuencia de matones para amedrentar a la gente, el corte de servicios esenciales como el agua y la calefacción a la personas que no quieren desalojar su casa o represalias a los funcionarios públicos que se oponen a las ventas de suelo.

¿A qué se debe esta situación? El gobierno chino asciende a los funcionarios locales que promueven el crecimiento económico con independencia de cómo lo hagan. Así que los gobiernos locales han contraído enormes deudas con bancos estatales para financiar proyectos de crecimiento y ahora dependen de la venta de suelo para pagarlas.

El propio primer ministro chino Wen Jiabao ha reconocido su gravedad, y se han hecho algunos avances en la protección contra los desalojos forzosos; medidas que son positivas pero a todas luces insuficientes.  

Los desalojos forzosos -la expulsión de las personas de sus hogares contra su voluntad, sin consulta y sin acceso a protección jurídica ni de otro tipo- están prohibidos por el derecho internacional. ¡Actúa!