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NO MÁS NIÑOS Y NIÑAS RECLUTADOS EN EL CHAD

Niño soldado en el Chad
© Cordon Press
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 68.343 firmantes

Petición antes del cierre

Niños y niñas de tan sólo 13 años están siendo utilizados como soldados por parte de oficiales del ejército nacional de Chad y de grupos armados. ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado. Queremos dar las gracias a las más de 68.000 personas que con su firma han contribuido a expresar al Gobierno del Chad la necesidad de tomar medidas inmediatas para acabar con el reclutamiento de niños y niñas.

Desde la puesta en marcha de la acción, miembros de Amnistía Internacional se han reunido con las autoridades chadianas con el objetivo de transmitir las principales preocupaciones de la organización. El gobierno del Chad expresó su preocupación por el reclutamiento de menores y ha prometido poner en marcha las recomendaciones de Amnistía Internacional. La organización realizará seguimiento de estas promesas y emprenderá nuevas acciones si fuera necesario.Facilitaremos información acerca de cualquier novedad al respecto.


Petición original:
Los derechos humanos de niños y niñas son violados con impunidad en el este del Chad, donde continúan siendo utilizados por las fuerzas y grupos armados. La amenaza del conflicto armado y la violencia generalizada en la zona continúa forzando a menores, fundamentalmente niños, a incorporarse a sus filas. Algunos menores han sido forzados o convencidos para unirse a las armas, otros han sido motivados por la pobreza, ausencia de educación o de trabajo o por un intento de venganza de muertes de familiares. Otros quieren proteger a su familia de posibles ataques de otros grupos.

Alrededor de medio millón de personas viven en campamentos para refugiados o desplazados en el este de Chad, después de que la violencia les obligase a abandonar sus hogares. Estos campamentos han demostrado ser terreno fértil para el reclutamiento, ya que sus habitantes prácticamente no tienen acceso a la educación, cuentan con pocas oportunidades de trabajo, y la mayoría ha perdido a familiares o amigos en el conflicto. Los niños y niñas en situación de más riesgo son aquellos que están desplazados internamente o refugiados desde la vecina Darfur.

Los menores entre 13 y 17 años suelen ser enviados a las lineas de combate, mientras que los menores de tan sólo 10 años son utilizados como porteadores y mensajeros. Algunas de ellas son niñas, y han sido víctimas de graves abusos, incluyendo violaciones y otras formas de violencia.

El fallo o la ausencia de programas de desmovilización provoca en ocasiones la vuelta a las armas incluso cuando ya han regresado a casa. El fracaso se  ha agravado como consecuencia de la inseguridad continuada y de la pobreza extrema que se vive en el país, así como por la reticencia de las autoridades políticas y militares a involucrarse en los procesos de desmovilización.

Pide al presidente de Chad que se garantice que estos niños y niñas tengan oportunidades de volver a una vida normal tras su desmovilización y se investigan los posibles abusos cometidos contra ellos y ellas.