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Exige a Canadá que detenga y procese a George W. Bush

George W. Bush
George W. Bush © APGraphicsBank
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Esta acción ha finalizado. Hemos sido 53.433 firmantes

Petición antes del cierre

El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tiene previsto viajar a Canadá en torno al 20 de octubre. Pide a las autoridades canadienses que lo detengan y procesen por su implicación en delitos de tortura y otros crímenes de derecho internacional.

Esta acción ha finalizado. Gracias a las más de 53.300 personas que se han sumado a nuestra petición. Finalmente, las autoridades de Canadá no han detenido a Bush.
Amnistía Internacional seguirá trabajando para que el ex presidente rinda cuentas ante la justicia por su implicación en las violaciones de derechos humanos cometidas por Estados Unidos entre 2002 y 2009, en el marco de la lucha contra el terrorismo.

Petición original:
El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tiene previsto viajar a Canadá en torno al 20 de octubre. Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades canadienses que lo detengan y procesen por su implicación en delitos de tortura y otros crímenes de derecho internacional.

Dado que hasta ahora las autoridades estadounidenses no han llevado al ex presidente Bush ante los tribunales, la comunidad internacional debe intervenir. Si Canadá no toma medidas durante su visita, estará violando los términos de la Convención de la ONU contra la Tortura y demostrando desprecio por los derechos humanos.

Amnistía Internacional defiende con argumentos legales que el ex presidente Bush es penalmente responsable de diversas violaciones de derechos humanos. Las violaciones referidas se cometieron entre 2002 y 2009 como parte del programa de detención secreta dirigido por la CIA, e incluyen torturas y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como desapariciones forzadas.

Cuando era presidente, George W. Bush autorizó personalmente la aplicación de diversas “técnicas de interrogatorio mejoradas” a personas recluidas como parte del programa de detención secreta de la CIA. Tales técnicas equivalen a tortura.

Más tarde, el ex presidente admitió expresamente haber autorizado el uso del simulacro de ahogamiento (waterboarding) contra varias personas cuyo sometimiento a este método de tortura se ha confirmado.

Es un momento clave para que Canadá demuestre su disposición a acatar sus compromisos y obligaciones en materia de derechos humanos. Canadá ha encabezado las iniciativas para reforzar el sistema de justicia internacional y ahora debe demostrar que, a la hora de rendir cuentas por las violaciones de derechos humanos, ninguna persona o país está por encima del derecho internacional.