La tendencia hacia la abolición de la pena de muerte a escala mundial parece imparable. Desde 1990 más de 40 países y territorios han abolido la pena capital para todos los delitos. Hay que destacar como un hito histórico que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 18 de diciembre de 2007 una resolución a favor de una moratoria en la pena de muerte en todo el mundo. La resolución fue adoptada por una amplia mayoría y con gran apoyo transregional. Ciento cuatro países votaron a favor, 52 en contra y 29 se abstuvieron.
El 18 de diciembre de 2008, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una segunda resolución que pide a todos los Estados que apliquen una moratoria de las ejecuciones. Esta resolución contó incluso con más apoyos: 106 países votaron a favor, 46 votaron en contra y 34 se abstuvieron.
Además, en noviembre de 2008, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos adoptó una resolución en la que pedía a los Estados africanos que respeten una moratoria de las ejecuciones con vistas a la abolición de la pena de muerte.
Este aumento del apoyo refuerza la tendencia, sólida y forjada desde hace tiempo, hacia la abolición mundial de la pena de muerte. Cuando en 1948 se adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, sólo ocho países habían abolido la pena capital en la ley o en la práctica. Sesenta años más tarde, en octubre de 2009, la cifra asciende a 139.
Según los últimos datos de los que dispone Amnistía Internacional:
- 94 países y territorios han abolido la pena de muerte para todos los delitos.
- 10 países han abolido la pena de muerte para todos los delitos salvo los excepcionales, como son los cometidos en tiempo de guerra.
- 35 países son considerados como abolicionistas de hecho: mantienen en su legislación la pena de muerte pero no han llevado a cabo ninguna ejecución en los últimos 10 años o más y se considera que tienen como norma de actuación o práctica establecida no llevar a efecto ninguna ejecución.
- Esto supone que un total de 139 países han abolido la pena de muerte en su legislación o en la práctica.
Sin embargo,
- 58 países y territorios mantienen y aplican la pena de muerte, aunque el número de los que realmente ejecutan a presos en un año determinado es mucho menor. En 2008 sólo ejecutaron 25 países.
La información sobre sentencias de muerte y ejecuciones no invitan a bajar la guardia:
- En el año 2008 fueron ejecutadas al menos 2.390 personas en 25 países, y al menos 8.864 personas fueron condenadas a muerte en 52 países. Éstas son sólo cifras mínimas; las reales son sin duda más elevadas.
- Al igual que en años anteriores, los cinco países con la cifra más alta de ejecuciones en 2008 fueron China (al menos 1.718 ejecuciones), Irán (al menos 346), Arabia Saudí (al menos 102), Estados Unidos (37) y Pakistán (al menos 36). En total, estos cinco países llevaron a cabo el 93 por ciento de todas las ejecuciones realizadas en 2008.
- Al igual que en años anteriores, se dictaron numerosas condenas de muerte en juicios que no cumplieron las normas internacionalmente reconocidas sobre juicios justos. Además, un número elevado de ejecuciones se llevó a cabo tras procedimientos basados en confesiones extraídas mediante tortura.
- En 2008 Irán fue el único país del mundo en el que se tuvo noticia de ejecuciones de personas que eran menores en el momento de cometerse el delito. Las autoridades de Irán ejecutaron 8 menores en el 2008, lo que constituye una violación flagrante del Derecho Internacional. En 2009, Irán ha ejecutado a tres menores y Arabia Saudí a dos.
En los últimos años muchos Estados han adoptado tratados internacionales mediante los que se comprometen a deshacerse de la pena capital. Actualmente hay cuatro tratados vigentes de este tipo:
- El Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que ya han ratificado 66 Estados. Otros ocho lo han firmado, lo que indica su intención de convertirse en partes en un futuro. Aspira a la abolición total de la pena de muerte aunque permite a los Estados que lo deseen mantenerla en tiempo de guerra como excepción.
- El Protocolo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos para Abolir la Pena de Muerte, que ha sido ratificado por nueve Estados americanos y firmado por dos. Aspira a la abolición total de la pena de muerte aunque permite a los Estados que lo deseen mantenerla en tiempo de guerra como excepción.
- El Protocolo núm. 6 al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, que ya han ratificado 46 Estados europeos y ha firmado 1. Es un acuerdo para abolir la pena capital en tiempos de paz.
- El Protocolo núm. 13 al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, que ha sido ratificado por 40 Estados europeos y firmado por otros 5. Establece la abolición de la pena de muerte en cualquier circunstancia.