
Las víctimas de la pobreza están atrapadas en un círculo de exclusión, violencia, inseguridad y falta de voz. Las violaciones de derechos humanos pueden generar o agravar la pobreza y, a su vez, vivir en la pobreza significa tener más posibilidades de sufrir violaciones de derechos humanos.
Más del 70 por ciento de las personas que viven en la pobreza son mujeres y sufren sus efectos de una manera especial debido a la discriminación y al papel que les asigna la sociedad, la comunidad y la familia. La discriminación de género es uno de los principales factores que conducen a la pobreza. Las mujeres no tienen el mismo acceso que los hombres a recursos y medios de producción como la tierra, el crédito y la herencia. No reciben el mismo salario que los hombres, y la mayor parte de su trabajo no es remunerado. Se enfrentan a explotación y violencia a manos de sus empleadores o de redes delictivas.
La discriminación y la violencia contra las mujeres van de la mano. La pobreza expone a las mujeres y las niñas a ser objeto de abusos y actos de violencia, cerrándose así el círculo vicioso.
En las barriadas pobres y en los asentaientos precarios, las mujeres y las niñas están doblemente expuestas a los abusos. Son discriminadas en el derecho a la propiedad y sufren múltiples formas de violencia. Donde no hay servicios sanitarios, tienen que buscar zonas alejadas o salir de noche para tener intimidad en su higiene personal, aumentado el riesgo de agresiones o acoso sexual.
Mortalidad materna, derechos sexuales y reproductivos
En el mundo, 200 millones de mujeres no tienen acceso a métodos anticonceptivos o a información para controlar su fertilidad. Esto unido a la falta de una asistencia médica adecuada provocan la muerte de 500.000 mujeres cada año, sobre todo en los países en desarrollo, por complicaciones derivadas del embarazo y parto. Más de un millon de niños y niñas se quedan huérfanos de madre cada año. Cunado una mujer muere, su familia se empobrece aún más. Los Estados deben garantizar que ninguna mujer fallezca por causas evitables y poner fin, de una vez a esta violación a gran escala del derecho de las mujeres a la vida y a la salud.
Campaña Exige Dignidad: Derechos humanos para romper el círculo de la pobreza
La Campaña Exige Dignidad de Amnistía Internacional tiene como objetivo pedir a los Estados que protejan los derechos humanos de las personas que viven en la pobreza. Especialmente de las mujeres y las niñas, los habitantes de asentamientos precarios, y las comunidades cuyos derechos so vulnerados por empresas transnacionales.
Más información sobre la Campaña Exige Dignidad.
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