“Si el miedo y la inseguridad no me permitían luchar por mí misma, por lo menos quería hacerlo por las demás. Era una manera disfrazada de luchar por mí”. Alicia Narciso entró en contacto con Miriadas como usuaria. Ella, al igual que las mujeres que forman parte de esta organización, sufrió en primera persona el maltrato.
Miriadas se puso en marcha en 2002; era la primera vez que mujeres víctimas de malos tratos se organizaban, trabajaban para ellas mismas y denunciaban públicamente lo que les estaba pasando. Fueron más allá de las terapias de grupo, que existían hasta el momento, y se organizaron para atender a las mujeres, para asesorarlas, para ayudarlas a buscar trabajo, para trabajar con los hijos e hijas que habían sido testigos de los malos tratos.
“Las mujeres víctimas de violencia hasta ese momento sólo habían sido receptoras de servicios. Era la primera vez que nos organizábamos y denunciábamos. Y a eso nadie estaba acostumbrado. Hoy en día, sí que se cuenta con nuestra valoración, con nuestra experiencia y con nuestra mediación”.
En España se calcula que cerca de dos millones de mujeres sufren algún tipo de violencia física, psíquica o sexual a manos de su pareja o ex pareja, de las cuales menos del 5% denuncia los hechos. “Esperábamos como agua de mayo la Ley Integral, pero estaba claro que en tan poco tiempo no iban a estar disponibles todos los recursos necesarios. No hemos notado grandes cambios, sí ha aumentado el número de denuncias porque las expectativas de las mujeres eran muchas, pero siguen sin existir recursos económicos para que se aplique”.
Miriadas atiende a mujeres de todos los estratos sociales, y de todas las edades. Lo que más les preocupa es que las mujeres que se acercan son cada vez más jóvenes, de entre 15 y 25 años. Y el elevado número de muertes.
“Lo que sí existe es una mayor presión hacia los maltratadores. Ya no está bien visto que un hombre alardee de maltratar a su pareja. Hay más presión sobre ellos y por eso atacan antes”.
Para Miriadas es un error que la atención a las mujeres siga basándose en la denuncia. “Hay muchas mujeres que no lo hacen y no lo harán. Y las diferentes administraciones, en coordinación, tiene que poner en marcha todos los mecanismos y recursos necesarios para detectar estos casos en el médico, en los servicios sociales, en la policía”. No se puede esperar.