“Si me cogen, gritaré mi nombre y para quién trabajo, que me lleven a la fuerza y que la gente lo vea”
ALEXANDRA LOAIZA Y PABLO ARENALES
COLOMBIA

Alexandra Loaiza es periodista y tiene 25 años. Su lugar de trabajo es Barrancabermeja, Colombia. Una zona rica, con oro, y con mucho petróleo. Una zona controlada por la guerrilla y los paramilitares en connivencia con la fuerza pública. Es responsable de comunicación de CREDHOS, una organización de derechos humanos que denuncia y documenta desapariciones de personas y asesinatos. Entre 2000 y 2005 han denunciado públicamente la muerte de 1.200 personas, 500 desaparecidos y un número mayor de desplazados internos.

Doce miembros activos de CREDHOS han sido asesinados. Otros 15 tuvieron que abandonar Colombia, entre ellos la propia Alexandra y su pareja, Pablo Arenales, que es el presidente de la organización. “Si atacan nuestra casa, acaban con dos personas a la vez. Y las amenazas son continuas, y uno sabe que son amenazas que se cumplen”.

Pablo Arenales tiene una amplia experiencia en trabajo con comunidades en temas de derechos humanos y derecho internacional humanitario: “Durante mis 13 años de trabajo como defensor he adelantado procesos pedagógicos y organizativos con comunidades campesinas, estudiantes, mujeres, sindicalistas y comunidad en general. La defensa de la vida y la dignidad humana han sido la base de mi trabajo en la región del Magdalena Medio”.

“Siento miedo, siento muchísimo miedo”, cuenta Alexandra. “Vas caminando y siempre mirando hacia atrás, cada vez que viene una moto te ocultas, miras siempre a tu alrededor. Si me cogen, gritaré mi nombre y para quién trabajo, que me lleven a la fuerza y que la gente lo vea. Piensas en la muerte constantemente”.

Su hija de 6 años es quien los llevó a salir de Colombia durante un tiempo. “Para nosotros este trabajo es nuestra vida. Va l oraremos los riesgos, pero es necesario seguir denunciando lo que pasa. Y sabemos que arriesgamos nuestra propia vida. Pero está también la vida de mi hija. Ella no ha elegido esto”. Pero Alexandra y Pablo querían seguir trabajando en Colombia, y por ello han vuelto.

Las amenazas contra CREDHOS se derivan de su trabajo de documentar y sacar a la luz la crisis de derechos humanos que azota Barrancabermeja y sus alrededores. Durante los últimos 20 años, el conflicto de Colombia se ha cobrado la vida de al menos 70.000 personas. Más de 3 millones de personas se han convertido en desplazados internos. La impunidad de la que gozan los responsables de violaciones y abusos a los derechos humanos es la base que consolida el conflicto.