

"Me llamo Martina Correia, soy hermana de Troy Anthony Davis, y no tengo palabras para agradecer el caudal de humanidad que han hecho llegar a mi hermano Troy. Desde aquí, sentada en el porche de mi casa en Georgia (Estados Unidos), siento el amor y el compromiso con la vida de todos ustedes, y se me saltan las lágrimas de felicidad. Me embarga la emoción al saber que continúa la lucha por salvar a Troy, sobre todo cuando miro a los ojos de mi madre, mi hijo y mis hermanos. Sólo puedo decir QUE DIOS SE LO PAGUE A TODOS. ¡VENCEREMOS!"
Más información en la actualización de AU 283/08 (AMR 51/121/2008, 27 de octubre de 2008)
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