

Crecí en el seno de una familia católica irlandesa en una localidad protestante conservadora de Escocia. Aunque la religión no me interesaba demasiado, en la escuela y en los equipos deportivos sufrí frecuentes abusos físicos y verbales. Esto despertó en mí la pasión por la justicia y los derechos humanos. Quería poner esas creencias en acción, y me sumé como voluntario a Amnistía Internacional, Oxfam y Amigos de la Tierra.
En una manifestación pacífica celebrada durante las conversaciones de Copenhague sobre el cambio climático, la policía antidisturbios salió de sus furgones con porras y perros, nos redujo a zonas cada vez más pequeñas, y empezó a atacarnos. Tuve suerte de que tres policías me sacaran de allí a tirones justo antes de que a los demás manifestantes les dijeran por megafonía que estaban detenidos. La detención arbitraria de 200 manifestantes pacíficos me hizo ser consciente de que el activismo iba a ser para mí un compromiso de por vida.
En junio de 2010 me fui como voluntario al campo de refugiados de New Askar, a las afueras de Nablús, en Palestina. El campo era un lugar peligroso y sumido en la miseria, sin recursos para los niños y niñas una vez que terminaban las clases. Los niños vagaban por las calles llenas de basura y jugaban en los cráteres abiertos por los cohetes. Yo trabajaba con un equipo internacional que proporcionaba actividades diarias, como por ejemplo deportes, enseñanza de idiomas y música, en un entorno seguro dentro del campo de refugiados.
El activismo me ha permitido conocer a personas asombrosas. Cuando estaba terriblemente enfermo y sin poder moverme en el suelo de una escuela en Palestina, mis compañeros activistas me cuidaron como si fuera de su familia. Mi familia se pone nerviosa cuando me marcho a manifestaciones o como voluntario, pero me mandan constantes mensajes de apoyo, ¡y aguantan con alegría mis sesiones de diapositivas cuando vuelvo!
Es importante alegrarse por las victorias: cuando se libera a un individuo en situación de riesgo o cuando alguien por quien has hecho campaña sale del corredor de la muerte.
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