
Samar Barghouti, mujer palestina de Ramala, no ha recibido ninguna autorización para visitar a su esposo desde que éste fue encarcelado por las autoridades israelíes hace más de seis años. Las solicitudes de permiso de Samar Barghouti para entrar en Israel, donde está encarcelado su marido, han sido rechazadas. Al denegarles el permiso de entrada, Israel está negando en la práctica el derecho de numerosos presos palestinos de Cisjordania a recibir visitas de sus familias y ha impuesto la prohibición general de visitar a unos 900 presos de la Franja de Gaza.
La UE debe instar a Israel a permitir que la población palestina visite regularmente a sus familiares detenidos, y también debe pedirle que recluya a los detenidos palestinos en los Territorios Palestinos Ocupados, conforme a las obligaciones que le incumben en virtud del derecho internacional humanitario.
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