
Mostrando elementos del 1 al 5 de 18
1 2 3 4 Siguiente >>

El suministro de diversos tipos de armas, municiones y equipo relacionado a Sudán en los últimos años, por los Gobiernos de Belarús, la República Popular de China y la Federación de Rusia, han permitido a las autoridades sudanesas utilizar su ejército, las fuerzas paramilitares y las milicias apoyadas por el gobierno para llevar a cabo graves violaciónes de derechos humanos y derecho humanitario en Sudán. (Texto del informe en inglés).

En los dos últimos años, Amnistía Internacional ha documentado un gran número de casos de arrestos y detenciones arbitrarias, tortura y otras formas de malos tratos, así como de desapariciones forzadas y muertes en detención a manos de la NISS. (Texto disponible solo en inglés).
El conflicto en Darfur continúa. Como consecuencia directa o indirecta, ya han muerto 300.000 personas, según cálculos de la ONU, y han sufrido desplazamiento más de 2,4 millones. Además, entre 270.000 y 300.000 se han visto obligadas a abandonar sus hogares durante 2008, y viven en campos para personas desplazadas en diversos lugares del país. Las promesas de la comunidad internacional han sido promesas vacías.
Este informe se centra en la situación de las personas desplazadas dentro del territorio de Darfur. En él se formula una serie de recomendaciones al gobierno sudanés, los grupos armados de oposición, la comunidad internacional y la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID).
El Darfur de hoy es un lugar de violencia y pavorosa inseguridad,
donde resulta fácil conseguir armas,y cuya población se encuentra
atrapada en un laberinto de ataques armados cada vez más
complicado. Las fuerzas paramilitares, armadas por el gobierno
sudanés,son cada vez más fuertes,mientras que siguen surgiendo
nuevos grupos armados de oposición.
Mostrando elementos del 1 al 5 de 18
1 2 3 4 Siguiente >>
Compártelo