
Únete a Amnistía Internacional
Ayuda a poner fin a los abusos de derechos humanos.
Visita nuestra Tienda
Regala o compra artículos de Amnistía Internacional.
Haz un legado
Asegura que tus principios seguirán siendo defendidos, siempre.
Los activistas que informan más ampliamente de violaciones de derechos humanos, cuestionan las directrices consideradas delicadas desde el punto de vista político o intentan atraer a otras personas a su causa, soportan cada vez más abusos incluidas palizas y otras formas de tortura o maltrato. Entre las personas tratadas con mayor dureza figuran las que vincularon las responsabilidades de China en el ámbito de los derechos humanos con su condición de país anfitrión de los Juegos Olímpicos.
AI recibe información que indica una creciente utilización de diversos tipos de “arresto domiciliario”, que impiden que los activistas participen en actividades de defensa de los derechos humanos. Otros han sido condenados por cargos falsos en juicios injustos.
Las autoridades chinas llevan tiempo metiendo en el mismo saco actos pacíficos de disidencia, y presuntos actos de violencia, calificándolos todos de delitos contra la seguridad del Estado. El 9 de marzo de 2008, las autoridades afirmaron haber frustrado un complot “terrorista” contra los Juegos en el que estaban implicadas las llamadas “tres fuerzas del mal” (“separatistas, terroristas y extremistas religiosos”) de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang. Amnistía Internacional teme que las autoridades Chinas estén exagerando la amenaza “terrorista”, para intentar justificar su postura de “mano dura” en cuestiones de seguridad, o incluso para distraer la atención internacional de la actual represión de activistas pacíficos.
Tras las Olimpiadas, existe el riego de que al disminuir la atención internacional sobre China, los defensores de derechos humanos se vean sometidos a un acoso aún mayor .Entre los más expuestos están los abogados que tratan de defender a las personas detenidas durante los disturbios de marzo de 2008 en la región autónoma del Tíbet, o los que representan a los familiares de los niños muertos en el terremoto de Sichuan. Los activistas que trabajan con temas de VIH/SIDA, Hepatitis B u otras enfermedades, o quienes abogan por la abolición de los sistemas de detención administrativa como la reeducación por el trabajo, son también otras de las principales víctimas de este acoso.
Entre otros casos de defensores de derechos humanos acosados, están los de: