
Únete a Amnistía Internacional
Ayuda a poner fin a los abusos de derechos humanos.
Visita nuestra Tienda
Regala o compra artículos de Amnistía Internacional.
Haz un legado
Asegura que tus principios seguirán siendo defendidos, siempre.
La represión ejercida por las autoridades en toda China, se agudiza en la provincia del Sin-kiang, donde la identidad étnica del pueblo uigur, mayor grupo racial no chino del país, es sistemáticamente menoscabada. Las políticas gubernamentales limitan el uso de la lengua uigur, restringen la libertad religiosa y promueven la discriminación laboral (trabajadores de etnia uigur se ven relegados frente a trabajadores de etnia han en los empleos públicos), avivando de esta manera el descontento y las tensiones étnicas.
Rebiya Kadeer, parlamentaria que fue encarcelada por discrepar de la política del gobierno y liberada por la presión internacional y el trabajo de organizaciones como Amnistía, y actualmente Presidenta del Congreso Uigur en el exilio declara.“Es una represión integral que afecta todos los ámbitos de la vida de una persona, la religiosa, la cultural, la política y la económica. Miles de uigures están siendo obligados a desplazarse a trabajar a otras provincias, mientras el gobierno trae a otros miles de chinos [de la etnia] han a Turquestán Oriental. Se prohíbe nuestra lengua, y todo aquel que haga algo por la defensa de la identidad uigur se enfrenta a torturas, e incluso a su ejecución. Calculamos que hay entre 100.000 y 200.000 presos políticos uigures. Nos quieren destruir como pueblo”.
Aun se desconoce el número de muertos y heridos como consecuencia de la revuelta de Urumqui de julio de 2009. Todo indica que ha sido la mayor represión desde los acontecimientos de la plaza de Tiananmen en junio de 1989. Tras los disturbios se recibieron numerosos informes sobre desapariciones forzadas y tortura bajo custodia.
El Gobierno chino ha intentado presentar las reivindicaciones del pueblo uigur como terrorismo islámico, arrestando y deteniendo arbitrariamente a miles de uigures acusados de “terrorismo, separatismo y extremismo religioso. Amnistía Internacional reitera su llamamiento a realizar una investigación justa e imparcial sobre los sucesos ocurridos en Sin-kiang desde el 5 de julio. Las autoridades chinas deben demostrar que las personas procesadas en 376 causas durante 2010, en la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang recibieron un juicio justo y no un castigo simplemente por ejercer su derecho a la libertad de expresión.
Los graves incidentes registrados durante las protestas de marzo de 2008 en la Región Autónoma del Tíbet, dieron lugar a decenas de muertos y centenares de detenidos. Pero el acoso continua sobre los activistas tibetanos. La oleada de detenciones que sufre el país en la primavera de 2011, ha tenido también una importante repercusión sobre la población tibetana.
Mongolia del Sur, la tercera gran región autónoma China, tampoco se libra de esta persecución. La migración masiva de chinos de la etnia han esta alterando su forma de vida, y las protestas, y consiguiente represión, por esta causa van en aumento.
Compártelo