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(26-02-09)

Esta semana denunciaremos que España no cumple con la nueva ley de comercio de armas que prohíbe la venta de armamento a países que violan los derechos humanos. Entre los países más preocupantes, se encuentran Colombia e Israel y los Territorios Ocupados. En este contexto, alertaremos de que miles de civiles colombianos están siendo castigados por no participar en el conflicto armado. Y desvelaremos cómo Israel y los grupos armados palestinos han cometido crímenes de guerra con armas suministradas por países extranjeros.
España incumple la nueva ley de comercio de armas
Amnistía Internacional, Intermón Oxfam, Greenpeace y Fundació per la Pau, han denunciado esta semana que el Gobierno español no está cumpliendo la nueva ley de comercio de armas, ya que autorizó durante el primer semestre de 2008 la venta de material de defensa a Israel, Colombia, China, Marruecos y Pakistán, entre otros destinos preocupantes.
La ley española establece que no se autorizarán exportaciones de armas cuando existan indicios razonables de que éstas pueden emplearse en acciones que perturben la paz, la seguridad y los derechos humanos. Sin embargo, en todos estos países existen claros riesgos de que las armas españolas puedan contribuir a violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario
España autorizó transferencias de armas a Colombia por valor de 110 millones de euros y ha vendido más de 2.300.000 euros en armas a Israel. A Marruecos, 47 millones de euros, y a Pakistán, 199.000 euros.
Colombia: ejército, paramilitares y guerrillas contra comunidades de resistencia
Amnistía Internacional está denunciando que las fuerzas de seguridad y paramilitares y los grupos guerrilleros están castigando a quienes se niegan a participar en el conflicto que vive el país. La organización de derechos humanos hace esta afirmación con motivo del lanzamiento de una nueva campaña en favor de las llamadas ?comunidades en resistencia?, que han adoptado una postura activa, y a menudo peligrosa, en defensa de su derecho como civiles a no verse involucradas en el largo y sangriento conflicto armado de Colombia.
Estos ataques tienen como fin atemorizar a otras comunidades para disuadirlas de organizarse o castigar a quienes ya han tomado una postura, mientras que en otros casos, el objetivo de los ataques es conseguir que esas comunidades se vayan de sus terrenos ricos en recursos naturales o de importancia estratégica para uno u otro bando.
Uno de los ejemplos son las comunidades afrodescendientes de las cuencas de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, que han establecido Zonas Humanitarias en el lugar para tratar de proteger a sus habitantes de los ataques, y para defender sus tierras frente a las invasivas e ilegales plantaciones de aceite de palma, así como para transmitir a las partes en conflicto el potente mensaje de que deben respetarse sus derechos como civiles.
Otro claro ejemplo es la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Se constituyó en 1997 y desde entonces sus miembros se niegan a portar armas y a facilitar información o apoyo logístico a cualquiera de las partes en conflicto. Las fuerzas de seguridad y paramilitares siguen sosteniendo que es una comunidad subversiva, mientras que los grupos guerrilleros la acusan de ponerse de parte de sus enemigos. Desde el establecimiento de esta Comunidad de Paz se ha dado muerte o sometido a desaparición forzada a más de 170 de sus miembros.
AI reclama embargo de armas para Israel y Hamás
Por último, nos vamos hoy hasta Israel y los Territorios Palestinos Ocupados, otro de los destinos preocupantes al que llegan armas españolas. La organización ha denunciado esta semana que tanto Israel como Hamás han utilizado armas suministradas desde el extranjero para llevar a cabo ataques contra civiles, y ha pedido a la ONU que imponga un embargo total de armas.
Según ha documentado Amnistía Internacional, el ejército israelí empleó fósforo blanco y otras armas suministradas por Estados Unidos o países de la Unión Europea para cometer crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario. También Hamás y otros grupos armados palestinos dispararon cientos de cohetes en zonas civiles de Israel. Estos cohetes fueron introducidos de contrabando o fabricados con piezas procedentes del extranjero.
Ya antes del conflicto que comenzó el 27 de diciembre del pasado año, quienes armaron a los dos bandos tenían perfecto conocimiento del uso indebido del armamento que ambos hacían sistemáticamente. Por tanto, deben asumir su parte de responsabilidad en los abusos perpetrados con las armas que han suministrado y poner fin de inmediato a esas transferencias.
España es uno de los países que suministran armas a Israel. Entre el 2004 y el 2007 las ventas españolas de material de defensa superaron los 2 millones de euros, situándose en el octavo exportador mundial de armas a este país. Dada la situación de inestabilidad en Gaza y el sur de Israel, Amnistía Internacional sigue pidiendo al Gobierno español que no autorice exportaciones de armas españolas a este país y que a su vez apoye un embargo internacional de armas completo a todas la partes en conflicto.
Recordad que si queréis pedir justicia para todas las víctimas del conflicto en Gaza y el sur de Israel podéis firmar la ciberacción de Amnistía Internacional a través de nuestra web, www.actuaconamnistia.org