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León. 11-06-09
Rueda de prensa sobre Colombia

Amnistía Internacional, Ayuntamiento de León y Sindicatos piden al Gobierno de Colombia que acaben los abusos contra los derechos humanos de la población civil colombiana.

Rueda Prensa ( 10-06-09, Sala de Prensa del Ayuntamiento de León )
 
Intervinientes :
 
Ayuntamiento León- Concejalía Bienestar Social ( Teresa )
A.I. ( José Manuel, Equipo Captación Apoyos Grupo de León )
U.G.T. ( Arturo, Secretario General Provincial )
CC.OO. ( Ignacio, Secretario General Provincial )
 
Medios Comunicación asistentes :
 
Onda Cero
S.E.R.
CyLTV
Ciario de León ( fotógrafo )
 
♦ Amnistía Internacional,  Ayuntamiento de León y Sindicatos piden al Gobierno de Colombia que acaben los abusos contra los derechos humanos de la población civil colombiana.
♦ El Pleno del Ayuntamiento de León aprobó una moción presentada por la ONG con el apoyo unánime de los tres partidos con representación en el mismo PSOE, PP y UPL.
♦ Los sindicatos UGT y CCOO han suscrito un manifiesto pidiendo al Gobierno colombiano que cese la represión contra los sindicalistas.

Amnistía Internacional de León ha agradecido hoy al Ayuntamiento de León y a los Sindicatos CCOO y UGT su apoyo a la campaña contra los graves abusos de derechos humanos que está sufriendo la población civil de Colombia desde hace varios años.
 
Entre las acciones llevadas a cabo en esta campaña, Amnistía Internacional pidió al Ayuntamiento de nuestra ciudad que apoyara una moción manifestando su repulsa por las violaciones de derechos humanos de que es víctima la población civil colombiana. La moción fue aprobada con el apoyo unánime de los tres partidos con representación en el Pleno municipal: PSOE, PP y  UPL.
 
Asimismo, solicitó a los Sindicatos mayoritarios que firmaran un manifiesto pidiendo al Gobierno colombiano el cese de la represión contra los sindicalistas en ese país.  UGT y CCOO suscribieron el manifiesto y apoyaron otras acciones contra la represión sindical.
 
 “En este tipo de acciones y campañas que realiza Amnistía Internacional es muy importante que las autoridades del país en cuestión vean que la preocupación por el respeto a los derechos humanos no es solo de las ONG como Amnistía, sino que las instituciones y los movimientos sociales de otros países también se interesan y les recuerdan que hay unos derechos inalienables que deben proteger y hacer respetar” ha declarado J. Manuel Paredes, portavoz de A.I. en León.  
 
 
 
INFORMACIÓN
 
Colombia: uno de los lugares más peligrosos del mundo para los sindicalistas.

En 2007, 39 sindicalistas fueron víctimas de homicidios o desapariciones forzadas, frente a 77 en 2006. Sin embargo, en los ocho primeros meses de 2008 ha habido por lo menos 40 homicidios de sindicalistas, más que en todo 2007.
 
Una farsa de proceso de desmovilización paramilitar, sumada a miles de casos de amenazas y homicidio y a una falta crónica de investigaciones y procesamientos, convierte a Colombia en uno de los lugares más peligrosos del mundo para los sindicalistas.
 
Existe un patrón de agresiones sistemáticas contra sindicalistas involucrados en disputas laborales y en campañas en contra de privatizaciones y en favor de los derechos de los trabajadores en algunas zonas donde desarrollan su actividad industrias extractivas.  
 
La organización colombiana Escuela Nacional Sindical documentó 2.245 homicidios, 3.400 amenazas y 138 desapariciones forzadas de sindicalistas entre enero de 1991 y diciembre de 2006. Se cree que, a pesar de su supuesta desmovilización, los paramilitares respaldados por el ejército, así como las fuerzas de seguridad, están detrás de la mayoría de las agresiones. La guerrilla también ha sido responsable de homicidios de sindicalistas.  
 
Se está enviando un mensaje claro a los sindicalistas de toda Colombia: ‘No os quejéis de vuestras condiciones laborales ni hagáis campaña para proteger vuestros derechos porque se os hará callar a cualquier precio”. Al no proteger debidamente a los sindicalistas, las autoridades colombianas están transmitiendo el mensaje de que pueden seguir cometiéndose abusos contra ellos, mientras que las empresas con actividades en Colombia corren el riesgo de que, por su conducta, se las podría considerar responsables de abusos contra los derechos humanos.  
 
Amnistía Internacional pide a las empresas con actividades en Colombia que utilicen su influencia con el gobierno colombiano para detener y prevenir los abusos contra los derechos humanos de que son víctimas los sindicalistas.  
 
Los sucesivos gobiernos colombianos han aplicado diversas políticas con el fin de mejorar la seguridad de los sindicalistas, entre ellas un programa para asignar escolta armada, vehículos blindados y teléfonos a algunos sindicalistas amenazados.
Aunque tales políticas son positivas, las agresiones contra sindicalistas continuarán si no se toman medias efectivas para poner fin a la impunidad de que disfrutan quienes los matan y amenazan.
 
Se firmó un Acuerdo Tripartito entre el gobierno colombiano, representantes de los empresarios colombianos y las centrales sindicales de Colombia en junio de 2006, bajo los auspicios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El acuerdo prevé el establecimiento de un presencia permanente de la OIT en Colombia para vigilar la aplicación del derecho a la libertad sindical en el país y los progresos realizados en los esfuerzos por impulsar la investigación de los homicidios de sindicalistas.  
 
El acuerdo de la OIT es una gran oportunidad para abordar la crisis de derechos humanos a que se enfrentan los sindicalistas. Es ya imperativo que las autoridades colombianas, las empresas multinacionales y colombianas y el movimiento internacional de los trabajadores trabajen conjuntamente con la oficina de la OIT en Bogotá para garantizar que se investigan todos los casos de amenaza y agresión contra sindicalistas y familiares de sindicalistas.  
 
 
El gobierno distorsiona la situación de los derechos humanos en el país
 
El gobierno de Colombia está dando una versión muy optimista de la
situación de los derechos humanos en el país, a pesar de que cada vez son más los
informes sobre desplazamientos forzados, ataques contra activistas sociales y de derechos humanos y homicidios cometidos por las fuerzas de seguridad. Ésta es la conclusión del informe publicado hoy por Amnistía Internacional.
 
Las autoridades colombianas mantienen una postura de negación absoluta: incluso se niegan a reconocer que hay un conflicto armado en el país. Sin embargo, la gente cuenta una versión muy diferente. Es imposible resolver un problema sin admitir que existe. Negando la situación solo se consigue condenar a más personas a sufrir abusos o a morir. Si bien algunos indicadores de derechos humanos han mejorado con el paso de los años –por ejemplo, el índice de secuestros y la seguridad en algunas ciudades–, otros muchos han empeorado.  
 
La población colombiana lleva más de 40 años atrapada en uno de los peores conflictos olvidados del mundo, atacada por las fuerzas de seguridad, los paramilitares y los grupos guerrilleros, mientras que el gobierno no toma ninguna medida de peso para brindarle protección. Para cambiar radicalmente la trágica realidad de Colombia, el gobierno y los grupos guerrilleros tienen que dejar de involucrar en el conflicto a la población civil de una vez por todas.
 
 Amnistía Internacional insta a todas las partes implicadas en el conflicto de Colombia a que muestren la voluntad política necesaria para poner fin a los abusos contra los derechos humanos. La organización también exhorta a la comunidad internacional a que redoble los esfuerzos para lograr que las dos partes enfrentadas respeten los derechos humanos de la población colombiana.
 
 
La población civil, víctima del conflicto armado interno. Datos y cifras
 
Homicidios de civiles
 
• En los últimos 20 años, más de 70.000 personas, la mayoría civiles, han muerto en el conflicto armado de Colombia.  
 
• En 2007 hubo al menos 1.400 homicidios de civiles (unos 1.300 en 2006), frente a un máximo reciente de alrededor de 4.000 en 2002.  
 
• En 2007, de los casos en los que se conoce a los autores, los paramilitares fueron responsables del homicidio de al menos 300 civiles; las fuerzas de seguridad, de unos 330; y los grupos guerrilleros, de aproximadamente 260. Los alrededor de 500 homicidios restantes no pudieron atribuirse a ningún grupo específico.
 
Desplazamiento forzado
 
• En los últimos 20 años, entre tres y cuatro millones de personas colombianas se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Debido a estas cifras, el índice de desplazamientos internos de Colombia es el segundo más alto del mundo, después del de Sudán.
 

• El número de personas desplazadas a la fuerza por el conflicto sigue aumentando. Hasta 305.000 personas quedaron desplazadas en 2007. En la primera mitad de 2008 han sufrido desplazamiento forzado unas 270.000 personas, un 41 por ciento más que en el mismo periodo de 2007.
 
Desapariciones forzadas
 
• Entre 15.000 y 30.000 personas han sido sometidas a desaparición forzada desde que comenzó el conflicto.  
 
• En 2007, al menos 190 personas fueron víctimas de desaparición forzada a manos de las fuerzas de seguridad y los paramilitares, o se encuentran en paradero desconocido después de ser secuestradas por los grupos guerrilleros, frente a las alrededor de 180 en 2006, 150 en 2005, 290 en 2004, 500 en 2003 y 450 en 2002.  

 

Secuestros  
 
• En los últimos 10 años, más de 20.000 personas han sido secuestradas o tomadas como rehenes.  
 
• El número de secuestros ha descendido, pasando de un máximo reciente de 3.570 en 2000 a poco más de 520 en 2007. Entre enero y mayo de 2008 han sido secuestradas 188 personas.
 
• En 2007, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cometieron unos 120 secuestros y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) fue responsable de 27. Se atribuyeron a “delincuentes comunes” 245 secuestros, y otros 126 casos no pudieron atribuirse a ningún grupo específico.


Tortura
 
• En 2007 se denunciaron unos 80 casos de tortura; en 45 de esos casos la víctima falleció.
 
• En los casos en los que se conoce a los autores, las fuerzas de seguridad fueron responsables del 60 por ciento de las torturas; los paramilitares, del 27 por ciento, y los grupos guerrilleros, del 11 por ciento.  
 
Niños y niñas soldados
 
• Se calcula que en Colombia hay entre 8.000 y 13.000 niños y niñas soldados,
reclutados tanto por los grupos guerrilleros como por los paramilitares.  
 
Desmovilización paramilitar
 
• Pese al proceso de desmovilización paramilitar auspiciado por el gobierno, los grupos paramilitares siguen activos en varias partes del país.  
 
• En 2007, la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación contabilizó entre 3.500 y 5.000 combatientes pertenecientes a grupos “disidentes, rearmados y emergentes” que operaban en 200 municipios (de un total de 1.098) en 22 departamentos del país.  
 
• También en 2007, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP-OEA) indicó que habían vuelto a emerger 22 estructuras con alrededor de 3.000 combatientes, cuyos líderes eran mandos paramilitares de rango medio, y que se componían principalmente de paramilitares de base supuestamente desmovilizados.  
 
Grupos guerrilleros
 
• En Colombia continúan activos principalmente dos grupos guerrilleros: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), menos numeroso. Ambos grupos han cometido un gran número de abusos contra los derechos humanos y violaciones del derecho internacional humanitario.
 
 Proceso de Justicia y Paz
 
• Sólo alrededor del 10 por ciento de los más de 31.000 paramilitares que, según se dice, han sido desmovilizados han podido acogerse al proceso de Justicia y Paz, que les concede beneficios judiciales a cambio de confesiones sobre su participación en violaciones de derechos humanos.  
 
• Alrededor del 90 por ciento de los paramilitares desmovilizados se han beneficiado de amnistías de facto en virtud del Decreto 128, que concede indultos a los miembros de grupos armados ilegales que no estén siendo investigados por abusos contra los derechos humanos o que no hayan sido condenados por esos delitos.  
 
• Desde que los paramilitares comenzaron a declarar ante las unidades de Justicia y Paz, al menos 15 personas relacionadas con el proceso de Justicia y Paz han sido víctimas de homicidio y aproximadamente otras 200 han recibido amenazas. Entre las víctimas había personas que pedían justicia por abusos cometidos contra ellas o contra sus familias y otras que representaban o apoyaban a las víctimas.
 
• En los últimos meses,  más de 60 congresistas (la mayoría de ellos,miembros de la coalición gobernante del presidente Álvaro Uribe en el Congreso) estaban siendo procesados formalmente o eran objeto de investigaciones preliminares de la Corte Suprema de Justicia por sus presuntos vínculos con los grupos paramilitares.
 


Ficheros:
Comunic10jun09Aytoaileon.pdf