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EEUU legitima

El gobierno estadounidense ha dado una serie de pasos para reescribir las normas que prohíben la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. Ello incluye minar los Convenios de Ginebra, rechazando la condición de prisioneros de guerra de los detenidos, redefinir la tortura, evadir el escrutinio público manteniendo a los detenidos alejados del examen no sólo de organismos internacionales, sino también de los propios tribunales de Estados Unidos, así como realizar detenciones y movimientos secretos de detenidos.

Minando los Convenios de Ginebra

19 de enero de 2002
“Los individuos de Al Qaeda y de los talibanes que se hallan bajo el control del Departamento de Defensa no tienen derecho a la condición de prisioneros de guerra”. Deben ser tratados conforme a los Convenios de Ginebra “en la medida en que resulte adecuado y coherente con las necesidades militares”.
Donald Rumsfeld, secretario de Defensa

7 de febrero de 2002
“Los Convenios de Ginebra no de aplicación a los presuntos miembros de Al Qaeda capturados en Afganistán y ni ellos ni los talibanes tienen derecho a la condieción de prisioneros de guerra”....”Nuestros valores como nación ...nos exigen que tratemos a los detenidos humanamente, incluso a los que legalmente no tienen derecho a tal trato”.
George Bush, presidente de EEUU (Extracto de una directiva en vigor)

Redefiniendo la tortura

1 de agosto de 2002
Para que un acto constituya tortura debe infligirse con él un dolor equivalente en intensidad al dolor que acompaña a lesiones físicas graves, como fallo orgánico, deterioro de las funciones corporales o incluso muerte.

El presidente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas en tiempos de guerra, puede ordenar torturas, en cuyo caso los torturadores estarían libres de toda responsabilidad penal.

Memorándum de la Oficina de Asesoría Legal del Departamento de Justicia de Estados Unidos que representó la postura del Gobierno hasta que fue rechazado en junio de 2004 tras conocerse los abusos de Abu Ghraib. En su posterior revisión no cambia sustancialmente estas argumentaciones y se siguen autorizando prácticas de coacción que en opinión de AI podrían suponer tortura.

Autorizando lo inaceptable

11 de octubre de 2002
Los métodos de interrogatorio usados en Guantánamo  son catalogados por categorías.
Categoría 1: gritar y engañar al detenido
Categoría 2: privación sensorial, encapuchamiento, interrogatorios de 20 horas, desnudez forzada y explotación de fobias personales.
Categoría 3: amenazas de muerte o heridas y semiasfixia

2 de diciembre de 2002
El Secretario Rumsfeld aprueba las categorías 1 y 2, y la categoría 3 cuando suponga “un contacto físico ligero que no ocasione lesiones”.

16 de abril de 2003
El propio Rumsfeld aprueba el uso en Guantánamo de 24 técnicas de “contrarresistencia” de entre las aprobadas por el grupo de trabajo. Se reserva el derecho de autorizar personalmente cualquier otra “técnica de interrogatorio adicional” en casos concretos. Muchas de ellas son viejos abusos con nuevos nombres: técnicas de “estrés y padecimiento”, manipulación ambiental, acicalamiento forzado, ajuste del sueño, posturas en tensión, semiasfixia...

17 de octubre de 2006

El presidente de EE.UU., George Bush, firmó la Ley de Comisiones Militares, que codifica en la legislación estadounidense un sistema de justicia que no reúne los requisitos mínimos y que es discriminatorio para las personas detenidas en la base de Guantánamo, Afganistán y otros lugares. La Ley de Comisiones Militares ignora las normas de justicia establecidas en la Constitución, la ley federal y el sistema de justicia militar estadounidenses, así como en los tratados internacionales ratificados por Estados Unidos.

 

Prácticas autorizadas por EEUU

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