Únete a Amnistía Internacional
Ayuda a poner fin a los abusos de derechos humanos.
Visita nuestra Tienda
Regala o compra artículos de Amnistía Internacional.
Haz un legado
Asegura que tus principios seguirán siendo defendidos, siempre.

Únete a la Red de Acciones Urgentes y trabaja por casos individuales desde casa
Inicio Contra el terror, justicia Casos Muhammad Abdullah,Salah al-Assad
Esta acción ha finalizado.
Amnistía Internacional seguirá trabajando por este caso.
Gracias a todos los que habéis participado.
Información original:
Los informes recibidos por Amnistía Internacional coinciden en señalar que las autoridades estadounidenses poseen por todo el mundo una red de centros secretos en los que han recluido, en conexión con la “guerra contra el terror” y sin que se sepa en qué condiciones, a un número indeterminado de personas. En septiembre del 2005, Amnistía Internacional se entrevistó con Muhammad al-Assad, un hombre atrapado en este siniestro sistema. Estados Unidos lo convirtió en “desaparecido” a todos los efectos durante más de 16 meses, en los que fue trasladado a distintos lugares de reclusión cuya localización se desconoce. En la actualidad, continúa privado de libertad en Yemen, sin que se hayan presentado todavía cargos contra él.
El gobierno de Estados Unidos sostiene que tiene derecho a detener sin cargos ni juicio, como “combatientes enemigos”, a individuos, incluidos ciudadanos estadounidenses, en el contexto de la “guerra contra el terror”, bajo los poderes de tiempo de guerra conferidos al presidente, y mantenerlos recluidos “mientras duren las hostilidades”. En algunos casos, la reclusión prolongada en régimen de aislamiento puede constituir trato cruel, inhumano o degradante, y puede tener serios efectos en la salud física y mental de los detenidos, además de facilitar la tortura.
Amnistía Internacional considera que esas detenciones violan el derecho y las normas internacionales, incluida la prohibición de la detención “arbitraria”, un principio fundamental del derecho internacional que debe respetarse incluso en momentos de emergencia nacional.