La discriminación
y la información errónea obstaculizan la lucha contra
el VIH/sida
Londres.- Ante la celebración el próximo
1 de diciembre del Día Mundial de la Lucha contra el Sida,
Amnistía Internacional ha manifestado que, para dar una
respuesta efectiva al VIH y al sida, es esencial combatir la discriminación,
la estigmatización y los abusos contra los derechos humanos,
así como proporcionar información adecuada.
“Los compromisos contraídos en el periodo extraordinario
de sesiones de la Asamblea General de la ONU sobre el VIH/sida
celebrado en 2001 siguen sin cumplirse —ha declarado hoy
la organización—, y algunos países han obstaculizado
la prevención efectiva. Se necesitan medidas para proteger
vidas.”
Amnistía Internacional ha criticado los mensajes contradictorios
que lanzan algunos líderes influyentes, por considerar que
no hacen más que dificultar el acceso a la información
completa y exacta necesaria para impedir la propagación
de la infección por VIH y mitigar sus efectos. La organización
ha citado el comentario de un cardenal del Vaticano que, en octubre
de 2003, dijo que el VIH puede atravesar los preservativos.
La organización ha señalado: “Los científicos
médicos y los profesionales de la salud pública manifiestan
de forma abrumadora que el uso de preservativos es un método
eficaz y necesario de prevención de la trasmisión
del VIH. Sin embargo, la declaración del cardenal acusa
la política de oposición al uso de preservativos
en todas las circunstancias adoptada por el Vaticano, política
que es incompatible con los conocimientos científicos y
que pone en peligro la vida de las personas.”
Es esencial proporcionar información completa y exacta
sobre el VIH y el sida en los correspondientes idiomas y dialectos,
tanto para garantizar que las personas pueden tomar medidas para
protegerse como para superar el clima de temor y marginación
existente. La información es especialmente importante, porque
muchas de las personas con riesgo de infección por VIH y
necesitadas de atención proceden de sectores ya marginados
de la sociedad. Las mujeres están especialmente expuestas
al VIH debido a las dificultades que encuentran para obtener información
exacta y garantías de sexo seguro y al alto grado de violencia
que suelen soportar.
“Nos preocupan mucho las políticas oficiales que
ponen en peligro o menoscaban la salud de la mujer” ha manifestado
Amnistía Internacional.
Una política adoptada de nuevo por el gobierno de Estados
Unidos en 2001, la denominada “política de la ciudad
de México” (conocida extraoficialmente como “regla
de la mordaza global”), prohíbe financiar con fondos
públicos a los grupos que practiquen, defiendan o, simplemente,
mencionen el aborto, aunque este aspecto constituya sólo
una pequeña parte de la totalidad de su mensaje y labor.
“Esta política amordaza, efectivamente, a las organizaciones
no gubernamentales extranjeras de salud y defensa. La prohibición
de financiar a las organizaciones que trabajan en la cuestión
de la salud reproductiva de la mujer puede tener efectos graves
en la lucha contra el VIH/sida”, ha manifestado Amnistía
Internacional. En algunos casos, los gobiernos intentan
detener activamente la libre propagación de información sobre el VIH/sida
que puede salvar vidas. Los trabajadores de la salud que se ocupan
del VIH/sida han sufrido hostigamiento en países como India,
e incluso han sido detenidos en países como China.
En abril de 2003, Ma Shiwen, miembro del
departamento de salud de la provincia china de Henan, fue detenido
como sospecho de “filtrar
secretos de Estado”. Los “secretos” resultaron
ser información sobre el alto índice de infección
por VIH existente en la provincia a causa de sangre contaminada
recogida con métodos deficientes. Lo dejaron en libertad
el 16 de octubre de 2003 sin haberlo juzgado, pero no se sabe bien
en qué situación se encuentra actualmente.
“Presentar cargos contra trabajadores de la salud por revelar
información sobre el VIH constituye una violación
del derecho a la libertad de expresión y es incompatible
con el derecho a la salud —ha indicado Amnistía Internacional—.
Pone de manifiesto la presión a que pueden ser sometidos
los trabajadores de la salud al hacer su trabajo y tratar de salvar
vidas.”
Explicando que la discriminación, la estigmatización
y los abusos contra los derechos humanos son factores interrelacionados
que afectan a la acción efectiva contra el virus, la organización
ha señalado: “Las personas que temen ser estigmatizadas
o discriminadas están menos dispuestas a someterse a una
prueba o solicitar atención médica”.
Asimismo, Amnistía Internacional ha manifestado: “Uganda
y Brasil han demostrado que, incluso en los países con pocos
medios, mostrando voluntad política, hablando con claridad
y exactitud del sida y tomando sin demora medidas con respecto
a la medicación, se puede limitar la propagación
de la pandemia”.
El derecho a recibir un tratamiento para
salvar la vida sigue siendo una batalla por librar y ganar frente
a prioridades económicas
opuestas y en las negociaciones con las instituciones financieras
internacionales y las empresas farmacéuticas.
Amnistía Internacional pide a los gobiernos que tomen sin
demora medidas para garantizar que su legislación y su política
contrarrestan la discriminación, la estigmatización
y la falta de respeto a los derechos humanos en el contexto del
VIH/sida.
“En esta batalla los gobiernos deben contribuir con compromisos,
además de con dinero —ha añadido la organización—.
Es preciso hacer frente al estigma y la discriminación aplicando
y haciendo cumplir leyes efectivas. El coste de no hacerlo se medirá en
vidas humanas, y son millones las que corren peligro.”
Amnistía Internacional publica hoy en su página
web news.amnesty.org un artículo sobre el VIH/sida, con
información, entrevistas y estadísticas.
Información general
Las normas internacionales de derechos humanos
prohíben
la discriminación y garantizan el derecho a la información
y la salud, entre otros. Los gobiernos tienen la obligación
de respetar, proteger y hacer cumplir estos derechos. Uganda tiene una de las tasas de propagación del VIH más
bajas del África subsahariana. Se debe a la policía
oficial, que fomenta la distribución y promoción
de los preservativos, la orientación y el asesoramiento
sobre cuestiones como el sexo seguro, la conveniencia de aplazar
el momento de tener relaciones sexuales por primera vez y la necesidad
de reducir el número de personas con las que se mantienen
relaciones sexuales. Se anima a los jóvenes a utilizar preservativos
como medida preventiva.
Brasil tiene una de las tasas de administración gratuita
de tratamiento antirretroviral más altas del mundo, lo
que ha reducido espectacularmente la tasa de hospitalización
y mejorado la salud de las personas con VIH. Consecuencia de
ello ha sido la reducción del estigma de vivir con el
virus.
Más información
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía
Internacional:
Telf: 91 310 12 77
Documentos y comunicados de prensa: www.es.amnesty.org
y el Centro de Documentación de AI: www.amnistiainternacional.org
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